Tuesday, March 04, 2014

Un Agujero En La Calamina




Cuando los estudiantes del tercero de secundaria se enteraron que a la vuelta de la casa del cholo Yataco funcionaba un prostíbulo clandestino con la fachada de un bar de mala muerte llamado “La Tía Irene”, su popularidad empezó a incrementarse de manera exponencial. Pasó de ser un alumno más, a ser uno de los más requeridos en cuanto a consultas de materia sexual se tratara; pues si bien el cholo en los dos primeros años había pasado casi desapercibido, en este tercer año aprovechó la coyuntura para presumir sus dizque altos conocimientos sobre poses, duración, y extravagancias sexuales, obtenidas gracias a sus continuas incursiones nocturnas “voyeurista”, no por la puerta principal de la mancebía, sino por un agujero en la calamina que tenía el local de la “Tía Irene”.

Contaba el cholo Yataco que cada noche  solía subir a su techo, se desplazaba rampando por la techumbre endeble hecha de caña de Guayaquil y caña chancada de sus vecinos,  hasta llegar a la precaria casa del lenocinio y observar por un agujero en la calamina las increíbles anatomías de las meretrices furtivas que allí atendían: “La loli, es buenota tiene unas tetas enormes que le llegan hasta la cintura… la gringa, es una flaquita divina, flaquita pero con buen poto, con un cuerpo de ensueño… y la chata, uy la chata es una cholita rica, durita, apretadita de tetitas paradas, su pose favorita es la licuadora, con un par de vueltas es capaz de hacer terminar en tres segundos hasta el más demorón”.

Sus relatos cada semana iban agrandándose y siendo más espectaculares: orgías, lluvias doradas, squirting, cueros, latigazos, y cuanto se le ocurriera al cholo Yataco. Marcelo su entrañable amigo desde primero de secundaria, cuando el cholo aún era un desconocido para todos, se vio también envuelto repentinamente por la fama de su amigo de carpeta. En una tarde, en uno de los recreos del colegio, embargados por el entusiasmo del despertar sexual planearon estratégicamente como dos delincuentes prontuariados, efectuar una incursión nocturna por los techos de la “Tía Irene”, como si de un asalto a un banco se tratara.

Llegado el día esperaron ansiosos que anochezca. Cuando ya el cielo pasaba del color rojo al negro y empezaba a aparecer la luna redonda en cielo de “La Esperanza”, Yataco emprendió la marcha seguido por Marcelo “Tienes que caminar por estos lados, aquí estamos sobre la pared, estos techos son pura caña chancada, si caminas por el medio se escuchan los pasos y nos pueden descubrir” le advirtió.
Ambos caminaron agachados cruzando dos casas vecinas. Cuando el cholo Yataco, quien guiaba la expedición, llegó a una de las pequeñas divisiones, donde sobresalían como pelos hirsutos varios fierros deconstrucción empezó a arrastrarse lentamente. Marcelo lo imitaba en todo. El cholo se arrastró despacio hasta posar medio cuerpo sobre unas calaminas. En el fondo se escuchaba un bolero de Iván Cruz “… y hoy lamento haberla amado tanto”. “justo aquí queda uno de los cuartos”, dijo el cholo mientras cerraba un ojo para posar el otro en el agujero de la calamina. “¿qué ves?” preguntó nervioso Marcelo tras de él. “espera, espera” respondió Yataco, “está entrando la gringa con un zambo” agregó. Luego de unos segundos “ahora se están calateando” dijo una vez más. Marcelo trataba de hacerse un espacio para ver por el agujero que había improvisado el cholo. “ahora me toca a mi cholito, hazme un ladito yo también quiero ver” le dijo y lo empujó “si ya veo, ya veo, siiiiiiii que ricaaaaaa… pero está un poco oscuro”. “cómo que oscuro” le espetó Yataco y ganó nuevamente la posición privilegiada para observar el espectáculo, “ahí están… mmm que rica es la gringa carajo, ya se me paró, esto amerita una corrida” agregó y se desabrochó los botones del pantalón. “Ya no aguanto más” dijo, sacó el pene y con un total desparpajo se las ingenió para introducirlo por el agujero por donde miraba. “¿qué estás haciendo?” le dijo Marcelo con cierto estupor en el rostro. Y mientras Yataco hacía movimientos pélvicos como quien se tiene una relación sexual un ruido chirriante los sacó de sus febriles alucinaciones. Repentinamente la calamina cedió cayendo los dos estrepitosamente a los pies del catre. “¡Qué pasa mierda!” gritó el parroquiano que hacía uso de las caricias alquiladas. Los dos asustados dentro de la habitación se repusieron apenas de la caída. Yataco con el sexo afuera,  en un último esfuerzo tiró con energía de las sábanas descubriendo que la gringa no era gringa, sino morocha, o mejor dicho morocho, o mejor aún morocho zapatón. “Lo que pensé, era un cabro” gritó Yataco y ambos salieron corriendo por el pasillo, llegando al bar, a la puerta de salida y luego a la calle.

35 comments:

  1. Jajajaja Hay cosas que no puedo contar en mi blog, porque jajaja lo lee mi familia! Jajaja pero si te contara las cosas que han visto estos ojos que se han de comer los gusanos! Jajajajaja Pero bueno, que imprudentes! Lo mejor hubiera sido juntar sus sencillos y alquilar caricias (algo que no es recomendable) pero que bruto! Como va a hacer eso! Jajajaja que salvaje! Pudo haberse cortado el pájaro! Y que paso luego? Les cobraron la calamina? El parroquianos los golpeo? Y pensaba pelársela delante de su amigo? Ooh!

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    1. Me has intrigado tienes que contar esas cosas si o si. Acaso tienes que dar nombres?, vamos anímate y suéltalas, en tercera persona... mmm bueno Yataco y Marcelo salieron corriendo se perdieron de vista por las callecitas de La Esperanza. No los identificaron.

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    2. Bueno Gary si no las puedes contar en tu blog la puedes hacer como blogger invitado en el blog de Eduardo #DigoNoMas xD

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    3. las puertas de este blog están abiertas para todos los invitados.

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  2. Jajaja, es cierto! Alucina que se vuela el... qué dolor ajeno he sentido!

    Besito Edu!

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    1. El pipilín pues u.u

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    2. jajajaja si pues pudo haber sido.

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  3. La verdad es que algo así solo le puede pasar a Marcelito y su grupo!!! JAJAJAJA Me he reído demasiado! Cómo le debe haber dolido!!! Encima con su tesorito afueraaaaaaaaaa!
    Un beso!

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    1. ese Marcelito no escarmentó nunca!

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  4. Hay una edad en que todo agujero es trinchera.

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    1. Se me ha venido a la mente tantas cosas por lo que has comentado que debo decir que no tanto así, hay límites Elmo, hay límites.

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  5. Si Elmo lo dice por algo será jajaja pues obviamente nunca he estado con el grupo de chicos que hacían esas expediciones o se reunían en grupo cada vez que alguien llevaba camuflada una revista porno ¿se masturban en frente del otro? caracho por qué no iba! XD qué gracioso y peligroso lo narrado. Saludos!

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    1. bueno delante del otro, pues si he visto, lógicamente que no me he quedado a ver, cada quien que haga lo que quiera pero a solas.

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  6. Jajaja que buena historia... me encantó esta expedición nocturna, muy divertida.

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    1. Muy divertida ahora que se cuenta, terrible cuando se vivió, caer en medio de gente de mala calaña es peligroso.

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  7. Que historia, nunca imagine esas cosas, ya me diste curiosidad voy a contactar con compañeros y les comentaré si hacían cosas así :S


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    1. Estoy seguro que hacía cosas peores estimado Emil. Yo también he hecho cosas peores que alguna vez contaré.

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  8. Hola.
    Vaya con la expedición... Yo no he sido nunca de esas personas aventureras. Lo que me debo de haber perdido.

    Besos.

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    1. la curiosidad sexual hace cometer locuras Towanda

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  9. Jajaja, me ha encantado, los imagino a los dos; pero me imagino al hombr que disfrutaba de su alquiler al verlos caer...

    Muchos besos.

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    1. terrible amiga, terrible, gracias a la divina providencia no les pasó nada, fácil los golpeaban y mataban ahí mismo

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  10. La curiosidad mato al gato....jujuju

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    1. creo que mató la rata... jajajaja

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  11. jajjajaa la verdad tio es que es un placer leer estas historias que nos cuentas y que al leerlas por la mañana siempre te dejan un buen sabor de boca. Como al pobre Marcelo jajajaj anda que no, y menos depués de descubrir lo del cabro ejje
    un abrazo amigo

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    1. Saludos Orthos, las cosas que uno hace en el despertar de la sexualidad... y en España no ocurren esas cosas?

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  12. Niños niños, por qué serán tan curiosos?? Ese Marcelito es un bandido total.

    Saludos Edu!

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    1. Ese Marcelo nunca aprendió, y eso que era tímido.

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  13. Que mierda para meter su pene en el agujero y si goteaba? jajajaa
    Chibolos curiosos, a esa edad siempre mueren por ver y conocer jajaa

    Pero no entiendo, si era rubia, cómo se pudo confundir a morocho??? aunque esté oscuro igual se nota :/

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    1. créeme que he visto cosas peores estimado Maxwell que meter el pene en un agujero. Por otro lado desde arriba y medio oscuro no descubres detalles que te puede dar un minúsculo vello pubiano.

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  14. siempre hay una trans que se roba las miradas y las pajas de chiquillos
    en todos lados

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    1. no sé si tanto como trans pero a lo lejos (o desde arriba) parecía.

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  15. Hola Eduardo. Me has hecho arrastrar de la risa y de paso, encoger la entrepierna, si caía mal tu pata, quedaba eunuco, ja ja ja. O sea, plancha quemada, ja ja.

    Un abrazo.

    LUCHO

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    1. así es estimado Lucho. Menos mal que eso no pasó. Al menos no lo noté hasta ese momento y el sujeto en cuestión no dijo nada por orgullo. Las consecuencias posteriores se las habrá guardado para él solo.

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