Thursday, May 02, 2013

Tips Para Ser Un Macho Que Se Respeta




El presente post no pretende ser una copia o una extensión de la información que circula por internet, correos electrónicos u otros blogs en relación a “Cómo ser un Macho que se Respeta”, toda vez que en ellos se exagera y se establecen reglas inverosímiles como soltarse gases, cuescos y todavía luego hacer el “sabaneo” para comprobar el poderío; acciones que más tienden al lado humorístico y no se ha tratado con la seriedad y rigurosidad científica que el caso amerita.


Tampoco este post, no pretende alcanzar la magnificencia de la investigación científica, sólo pretende detallar 5 tips concretos y reales, de la vida común y silvestre de cualquier mortal que se precie de llevar su equipo viril bien puesto, con una escueta base histórica y/o científica. Aclarada la situación, aquí empiezo:

1.

El macho que se respeta cuando entra al baño, va y orina de frente en el urinario. Abre las piernas y suelta el chorro de agua. Y si hay alguien en el urinario contiguo igual va y se estaciona a orinar y gana terreno abriendo las piernas y lo desplaza a un lado al vecino temporal y si es posible lo salpica. Recuerda, eres un macho que se respeta y estás marcando territorio. Acá no cabe hacerse el loco lavándose las manos para esperar que el otro termine de orinar o peor aún meterse a los privados y cerrar la puerta. Ese es un síntoma de que se te moja la canoa.

Después de orinar, el macho que se respeta de frente lo cachetea al hombre y listo a guardarse, nada de llevar papelito para secarlo o peor aún sacar su sobrecito de papel “tissue” perfumado. NOOOOO!.

2.

Macho que se respeta canta en el karaoke canciones rockeras que destilan testosterona y adrenalina; canciones de protesta o de libertad y las canta a voz en cuello, gritando y saltando. Recuerda batería que la música nace de los gritos de guerra, de los rituales para que llueva, para que salga el sol, para que produzca la tierra. Las baladitas de amor sólo son una mutación, una desviación errónea del verdadero sentido de la música. Por eso nada de cantar melodías de amor llenas de melcocha empalagosa, y lo peor de todo, mirar a tu compañero de mesa mientras cantas. ¡No pues! No es de hombres cantar “Hazme amigo el favor…” de Raphael o cantar “El problema no es que duela, el problema es que me gusta…” de Arjona ¡no pues, donde se habrá visto!. Cántate “Born to be wild” camarada y quedarás bien parado.

3.

Un macho que se respeta no maneja carro automático. Varón si no tienes “embrague” eres material de sospecha. Y tiene su agravante todavía. Si vas por el carril izquierdo y manejas más lento que mi abuelita, no sólo eres un marica sino un hijo de puta que viene generando un tráfico a tus espaldas. Por eso no es de machos ir como carro chocón, acelera y frena. Un macho que se respeta siempre tiene que estar pisando su “embrague” en todo el sentido de la palabra.



4.

Un Macho que se respeta no le agarra la corbata a otro hombre. Y por extensión, tampoco la chalina y cualquier otra cosa que le cuelgue. Escúchame varón, ¿por qué crees que las mujeres no usan corbata?, ¿por qué crees que la gente del clero no usa corbata?. Y ¿por qué crees que a pesar que es una prenda que no tiene ninguna utilidad perdura su uso hasta la fecha?. La corbata es un símbolo fálico causita, por eso, si por esas circunstancias de la vida tienes que usarla, debes llevarla correctamente. Usar una corbata hasta la mitad del pecho, como un babero, sólo está delatando lo poco generosa que fue la naturaleza contigo, lo apocado de tu masculinidad, o para ser más directo quiere decir que eres “Mecha Corta”. Y si usas una corbata floja, laxa, débil, que se vuela con el viento, como si fuera hecha con la tela de un calzón viejo, estarás revelando la flacidez de tu virilidad. Por eso varón, es muy sexy, casi excitante, digno de película erótica que una dama te acomode la corbata; pero que un varón, ose agarrar la corbata de otro, eso no es propio de un macho que se respeta.

5.

Un macho que se respeta no come triples, ni croissant, ni soufflés ni nada que tenga nombre marica y estrambótico. Hago hígado cuando voy a algún almuerzo y me sirven un espárrago envuelto en una jamonada. ¡Por favor! Tráiganme mis frejoles con seco, mis pallares con pescado frito, mi mancha pecho, mi pan con chicharrón con harta cebolla, así termine después con aliento de chancho. Para eso se ha inventado el cepillo y la pasta de dientes o por último tu caramelo halls. Y, by the way, tiene que ser el halls color negro, mínimo el azul. Si sacas tu barrita de halls rojo sabor frambuesa, ya es materia de sospecha.



Espero que estos 5 tips, directos y concisos, con su respectivo sustento histórico-científico, sean de utilidad para todos ustedes en su esfuerzo por ser un macho que se respeta.

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