Thursday, December 26, 2013

Carita Bonita (Parte ii)






Marcelo no pudo contener tener una erección y cuando quizás tomaba el valor para lanzarse como una fiera sobre su cuello sonó una voz “Reina, ¡vamos ya!”. Era la mamá de Reina. No se levantó del sillón para despedirla, por temor a que se notase el bulto prominente que había aparecido en su “short”.


Más tarde  cuando salió a la calle buscando despejar un poco la mente, sacarse a Reina de la cabeza y dejar de pensar en cuál sería esa “sorpresita”, se topó en la esquina con el chato Domínguez. Andaba igual de flaco y desaliñado. La droga lo estaba consumiendo. “Marcelito, no tendrás una china”. Después de dudar unos segundos, descubrió que no tendría mejor oportunidad para saber más sobre Reina. El chato quería su dinero y él quería su información. Le preguntó directo y sin rodeos “Que sabes de Reina, ¿qué pasó contigo?”. “ssss nada brother”.La verdad chato, te doy un sol, pero la verdad”. “¿quieres saber la verdad Marcelín?” respondió el chato esta vez ya  desenvuelto. Se acercó a él y casi musitando le dijo “la verdad Marcelín, que esa mujer es el mismísimo demonio… no te metas con ella”. Su expresión, el tono de sus palabras y sus ojos faltos de brillo lo desestabilizaron. El Chato cogió la moneda de sus manos y se marchó directo al sitio donde vendían drogas.


Lejos de despejar sus dudas, quedó aún más confundido, él no veía nada de eso en Reina. Le parecía una buena chica, divertida, coherente, racional y hasta inocente. Con más incertidumbres en la cabeza decidió abordar al loco Perleche. El loco solía estar siempre sentado en una banca del parque, con las manos en los bolsillos, mirando al cielo y con una sonrisa en la cara que no se la quitaba nadie. Muchas veces se reunían a su alrededor y conversaban y se reían y el loco no se movía de la banca ni se inmutaba, era como un busto, como un poste, como un árbol más del parque. Cuando lo halló estaba solo. Se sentó a su lado. “¿Y Perleche?” le dijo palmoteándole la espalda. Perleche siguió mirando el cielo con su sonrisa imborrable en la cara. “Perleche, tengo un ‘sublime’ para ti”. A Perleche le encantaban los chocolates. Al escuchar la palabra ‘sublime’ salió de su ensimismamiento y volteó a mirarlo, siempre con la sonrisa. “Pero con una condición” le dijo, “cuéntame todo sobre Reina”. Su sola pregunta le quitó de inmediato, hasta ese momento, su sempiterna sonrisa. “No Reina no, ‘sublime’ no”  es lo único que dijo y salió corriendo de la banca.


En la noche no pudo conciliar el sueño tratando de buscar explicaciones, elaborando historias tras historias en su cabeza sobre lo que pudo haberles sucedido al chato Domínguez y al loco Perleche. Al día siguiente en la mañana, ayudado con un cancionero para guitarra aprendió los acordes de la canción “quizás porque” ‘de sui Generis’ y esperó la llegada de Reina.


En la tarde, Reina se apareció con su mamá, como siempre la esperó en la sala con su guitarra. “hola” le dijo desenvuelta “¿qué estás haciendo?”. Él que esperaba que le dijera de una buena vez que le cante y dedique la canción de ‘Sui Generis’ se vio desconcertado al notar la naturalidad de Reina como si nada pasara. Y ella empezó a contarle de sus clases en la academia, de sus amigas, de su hermano, de sus nuevas sandalias y hasta de su perrito que lo había rebautizado con un nuevo nombre “Chelo” (posiblemente de Marcelo). Marcelo casi no le prestó atención a todas sus historias, pensando en lo que le había prometido. Hasta que se armó de valor y casi cortándole le dijo “te voy a dedicar una canción”. Ella emocionada como si recién se enterara “a ver, a ver” respondió “qué emoción, nunca nadie me ha dedicado una canción así con guitarra en vivo y en directo” agregó ansiosa juntando sus manos cerca de sus labios. Se sentó en el sillón y puso toda su atención sobre él. Haciendo su mejor esfuerzo, un poco nervioso  y tratando de estar afinado Marcelo empezó a cantar: “Quizás porque soy un mal negociante / no pido nada a cambio de darte… /Quizás porque no soy de la nobleza / Puedo nombrarte mi reina y princesa…”. Reina enternecida con los ojos empozados se paró y lo abrazó, apretó su cabeza sobre sus senos  mientras le iba diciendo “que bonito Marcelito, me ha gustado mucho”. Otra vez tuvo una erección incontrolable.


Cuando volvió a su sitio un silencio invadió el espacio. Marcelo solo esperaba la tan ansiada “sorpresita”. Tomando valor resolvió decirle de frente “¿no te olvidas de algo?”. “De qué” respondió ella extrañada. Después de unos segundos agregó “ahhhhh, había prometido darte una sorpresita… pero era una broma”. Sonrió y volvió a hablar “de acuerdo, cierra los ojos y prométeme que no vas a abrirlos… prométemelo, porque si abres los ojos, yo me detengo y ahí se acaba todo” terminó advirtiéndole.


Le hizo ponerse de pié, cerrar los ojos y empezó a sonar la canción “Quizás porque” de ‘Sui Generis’ en el equipo. Marcelo con los ojos cerrados no podía ver lo que hacía pero sentía el cuerpo de Reina moverse cerca al de él, sus manos acariciar apenas su rostro, su respiración cerca de su barbilla, la sintió rodearlo, lo abrazó por la espalda, acarició su pecho, bajó sus manos por su vientre, rozó su sexo, le levantó el polo, pasó su lengua por su espalda, le besó la nuca, volvió otra vez al frente y cuando la sintió arrodillarse frente a él, le ganó la curiosidad y abrió ligeramente los ojos y ella desde su posición clavó su mirada en las de él. “Ya te pillé” le dijo. Se puso de pié y caminó a la puerta. Desde el umbral volteó y esbozando una sonrisa le hizo “chau” con la mano.


Ese día en la noche sin poder sacársela de la cabeza se encontró con el chato Domínguez quien fumaba un porro de marihuana, se lo pasó, jaló dos veces y contuvo el humo. Al poco rato y sin poder borrar esa imagen de Reina de rodillas frente a él, regresó a casa y se masturbó pensando en ella.

28 comments:

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    1. tu premio es uan sorpresita que te va a gustar

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  2. A pesar de todo, yo creo que esta historia tuvo un happy end.

    A menos que haya tercera parte.

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    1. jajaja si final feliz y de ahío muchos finales y finales y finales felices. Ya no hay tercera parte.

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  3. Una calienta pollas, lo sabía. Ruca en potencia

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    1. jajaja no seas tan duro con ella. Hay personas que nacen con la coquetería en cada poro de su piel. La recuerdo con mucho cariño.

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  4. Las ganas de torturarlos!!! jajaja no he llegado a eso, jamás me jugaría así con un "amigo", nica, pero con un enamorado creo que dejar una situación que siembre curiosidad le da un plus al próximo encuentro.

    Mientras te leía escuchaba esto, tan a pelo: http://www.youtube.com/watch?v=suTXdTroNTE

    Saludotes!

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    1. es un juego perverso que no lleva a nada... la canción es hermosa.. aunque para variar, dicen que se refería a la droga. Un abrazo.

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  5. Para que abre lo ojos... PARA QUE!!!! XD

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    1. carajo yo también me pregunto lo mismo PARA QUÉ?!

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  6. jajaa no vale, debió perseguirla jajaja Okno

    Al menos sació su necesidad masturbándose x)

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    1. después se sucedió eventos similares una y otra vez hasta que MArcelo se quedó flaco de tanto flap.

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  7. Damian me quito las palabras de los dedos... ESA Reina era toda una loquilla jajajajaja

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  8. Me gustaría pensar que tuvo un final precioso y feliz.

    Besos y feliz año 2014.

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    1. ese es el final Towanda, sin más ni más. La vida no siempre tiene finales de cuentos.

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  9. ¿Si uno acaricia a un chico hasta dejarlo en pindinga y luego de repente le dice "chau" ya es una calienta vohues? ... O.O chispas! ammm que bueno que aún pienses que fue un ángel ^^ digo, estoy seguro que no lo hizo de mala gente, sino que capaz aún no estaba lista y ammm no le digan así! jajaja Saludos!

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    1. De hecho que era un ángel (o es un ángel). El tal Marcelo no cumplió su palabra y abrió los ojos, la palabra es la palabra.

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  10. ejejej o sea que el truco estaba en no abrir los ojos no¿ jejeje como era esta mujer.
    Hola amigo aterrizamos de nuevo por el barrio, espero que hayas tenido unas bonitas fiestas.
    Un abrazo

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    1. El truco era hacerle caso y no romper la palabra. Abrió los ojos el tal Marcelo y se quedó sin nada. No hay más.

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  11. Yo me sigo preguntando por qué la felicidad de Perleche, acaso el fue el único que no abrió los ojos? XD

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    1. era feliz hasta que le normbraron a "Reina". Se le borró la sonrisa.

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    2. Ah...una víctima más xD

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  12. Abriste los ojos porque somos hombres y somos más visuales, no bastaba con saber que te la iba a chupar, querías ver su carita inocente siendo invadida por tu sexo xD Yo también hubiese abierto un poquito mis ojitos :(

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    1. mejor explicación no podrías haber dado mi querido Edch. En efecto fue así.

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  13. Keep writing such stories. It's a way to show your talent, your soul.

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