Tuesday, September 04, 2012

Cómo Revalidar Tu Licencia de Conducir




Hace unos días mirando mis tarjetas de crédito, débito, cineplanet, 187, tarjeta Bonus y tarjetas de presentación que los amigos gentilmente me obsequian y que sólo me sirven para hacer anotaciones en la parte posterior, descubrí que mi licencia de conducir estaba próxima a vencer. 2 de setiembre, justo la fecha de mi cumpleaños. No sé si es una coincidencia o siempre es así para todos.

De inmediato me invadió la incertidumbre y el temor que no quieran renovarme esta bendita licencia porque los últimos años he venido perdiendo considerablemente la visión.

Llamé por teléfono a un conocido centro médico autorizado por el MTC y reservé mi cita para el día sábado. Ese día un poco nervioso llegué como siempre puntual a la hora pactada, me tomaron mis datos y me hicieron pasar al primer consultorio. Previamente había dispuesto 100 solsitos en unos de mis bolsillos, por si acaso tuviera que utilizarlo como último recurso. Sé que es un acto desleal, poco honesto, pero la necesidad de trasladar a mi familia cómodamente y evitarme en la medida de lo posible a las combis, me estaba llevando a ese extremo. El médico me hizo pasar, me senté frente a una máquina que tenía dos visores, uno para cada ojo, por supuesto con los lentes puestos, y me dijo “lee la última línea, la línea 7” y yo empecé “r, n, d, g…”, “no, no, no”, interrumpió el médico, la última línea que empieza con “t,f,h”, “pero qué carajos” pensé, para mi la línea empezaba con “r, n, d, g…”. “¿tienes algún problema con el ojo izquierdo?”, preguntó el médico. “bueno si doctor, tengo un poquito de miopía”, respondí de la manera mas deslenguada, pues poco me falta para ser un “pirata cojo, con pata de palo y con un parche en el ojo”. Lo que en realidad tengo, es lo que los oftalmólogos han llamado ojo perezoso, defecto de nacimiento que hace que no pueda ver el “Westin Hotel” así estuviera a 10 metros de distancia. “ajá”, me dijo el doctor. “A ver, mira otra vez” y me empezó a poner una serie de figuras que empecé a responder, pero siempre me quedaba alguna que no veía “¿no ves otra figura ahí, al lado del cuadrado?” preguntaba insistente el médico. Deduje de inmediato que había más figuras de las que mi único ojo derecho podía percibir, así que al menor descuido, zuácate!, movía el ojo derecho, al visor izquierdo y de la manera mas histriónica iba respondiendo “creo que hay una bicicleta”.  Ya esas alturas, que me había descubierto que tenía un ojo malogrado no podía decir con seguridad que figura era porque me podría pillar haciendo trampa, así que aplicando mis conocimientos de sinónimos, antónimos, y parónimos que aprendí en mi cursillo de redacción, empecé a usar verbos como “creo que es…”, “me parece que es…” o a modo de pregunta “¿es una…?”. “Ajá” dijo otra vez el médico. “Hay cosas que ves y hay otras cosas que no, que interesante, si pues así hay casos particulares, cada caso es único” me dijo y me miró como si fuera un espécimen raro. “si doctor hay casos únicos” reforcé esa última idea para cubrir mi farsa. El médico empezó a hacer anotaciones en una hoja, así que atemorizado pensando que podría poner algo como “imposible manejar vehículos motorizados” o algo más cruel como “Sólo puede manejar bicicleta”, empecé a conversarle al médico tratando de caerle simpático y se apiade de mi. Deduciendo que era ya un padre de familia lo ataqué por lo más sensible, los hijos: “doctor, yo solo manejo para movilizar a mi familia, para llevar a mi hijita al colegio, doctor, yo no soy taxista ni nada de eso... usted sabe, tengo un hijo pequeñito que hay que llevarlo siempre a sus controles médicos”. “si, si, ok” respondió indiferente y seguía haciendo anotaciones en mi ficha médica. Desesperado ya por lo que estuviera escribiendo y por último tratando de llevarlo ya al tema central de decirle “¿cómo es doctor?”, solté la última pregunta casi a manera de súplica, de imploración: “voy a poder manejar, doctor, no me vaya a hacer un daño”, “si, si, no te preocupes, si vas a poder manejar, pero con restricciones”. Solté un suspiro aliviado. Terminó de completar la hoja y me dijo “ponte esos audífonos”. Me coloqué los auriculares y me preguntó “¿Que escuchas?” y a decir verdad no escuchaba un carajo, yo sabía que era ciego pero no que era sordo. “doctor se escucha mucha bulla de afuera”. En efecto, se escuchaba las conversaciones de las secretarias. “si pues no es hermético este consultorio… no escuchas como un zumbido?”. Escuché las palabras salvadoras. “doctor escucho un zumbido como un aire acondicionado”. “correcto” respondió. “y ahora?” agregó. Ahora si escuché un pitillo en el oído derecho, le indiqué con el dedo. “y ahora” volvió a preguntar. No había escuchado absolutamente nada, pero deduje que si ya había sonado el lado derecho, ahora tocaba el izquierdo. Levanté el dedo de ese lado y respondió “correcto!”. Salí un poco aliviado del consultorio, pero con algo de preocupación. No estaría tranquilo hasta ver mi certificado médico apto para conducir. Luego pasé al psicológico, si bien siempre he pasado este tipo de exámenes, a la vez siempre me preocupa que me vayan a descubrir algún trastorno, una psicopatía, una obsesión o algo parecido, así como lo descubrieron a mi Tío Roberto, que dibujó una mujer sin un brazo. ¡vaya usted a saber lo que significa!. Gracias a la mano milagrosa y a mi oración de la Virgen del Carmen que me regalara mi abuelita que en vida fue, pasé el examen satisfactoriamente. Finalmente me llamaron para entregarme el certificado “¡Sr. Gasan!”. Me acerqué de inmediato. La señorita me dijo “¿no quiere ir donde su oftalmólogo y cambiar las lunas de sus lentes?... tiene tres días para subsanar estas observaciones, sino va a salir con restricciones”. Bueno, definitivamente, así me pongan el telescopio espacial Hubble en vez de las lunas de mis lentes no iba a ver ni un elefante frente a mi, así que solo asentí que iba a tomar los resultados como habían salido. Cuando me entregaron el certificado, el resultado tenía escrito lo siguiente: “Con lentes, dos espejos laterales y espejo 180º”. Pregunté que significaba eso y me dijeron que los espejos laterales es lo que tienen todos los carros, pero el panorámico, es el retrovisor que tendría que adaptarle a mi humilde vehículo. Sonreí aliviado, por un momento pensé que iba a salir cosas como “requiere sensor para retroceder y avanzar”, “ponerle ‘peligro al volante’ en los laterales del carro”, “requiere circulina”, “ponerle luces de neón al contorno del carro”, hasta me imaginé mi pobre auto como un ovni, y todavía perseguido por el doctor Anthony Choy. Una vez más, sin ser católico, agradecí a mi oración de la Virgen del Carmen que me regalara mi devota abuelita.

De inmediato me fui al centro de Lima a preguntar por el espejo panorámico y me encontré que son unos espejos larguísimos y que se acoplan a cualquier espejo retrovisor. Resignado, compré uno de ellos y ahora mi pobre camionetita pequeña, por dentro parece una “combi”, una “custer”, un bus interprovincial, un camión transportador de papas, con un espejo que ocupa casi todo el ancho del carro, hasta ya me estoy animando a pegarle “stickers” de “suba pero sola” o algo como “todo en este carro es chévere, la música, el chofer y el cobrador”.

Habiendo pasado lo más difícil, me tocaba pasar el segundo requisito: “dar un examen o llevar un curso de reglas”. A fin de no arriesgarme a patinar, decidí por lo segundo. Llamé al Touring y me inscribí en el curso. Asistí saliendo del trabajo. Llegué puntual como siempre. Empezó la clase y dormí como un bebé de pecho toda la clase. Al cabo de unas buenas cabeceadas el ruido de las carpetas me despertó. Había terminado la clase. Rendí mi examen y pasé satisfactoriamente. Ahora ya tengo todo listo para renovar mi licencia por 8 años más. ¡Agárrense!, ¡Apártense de todos! continúo en las pistas y aténgase a las consecuencias quien se quiera atravesar en mi camino. Ya saben que soy como Shakira, no, no como una loba sino “Ciego sordo y mudo”.

12 comments:

  1. Felicitaciones Marcelito, la hiciste linda!

    Pero Dios quiera que mi combi no se cruce en tu camino! *Sálvese quien pueda*

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  2. Qué genial que lograste renovar!!!

    Yo soy operada de la vista y tenía 3.5 de astigmatismo y un poco de miopia, cuando me operaron y podía ver sin lentes fue como volver a nacer jajaja

    Dios quiera que no me cruce en tu camino mientras manejas jajajaja

    Un beso!

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  3. De todas formas deberías hacerte un exmen médico posterior "en serio". No vaya a ser que se te complique por no llevar un tratamiento adecuado, Marcelo.

    Saludos.

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  4. Jajaja, qué bueno! Yo tengo recuerdos fatales del touring cuando fui, pero eso si, el examen escrito si lo pasé a la primera, también más fácil no podía ser, se me dan bien los tests para marcar opciones xD

    De verdad que sales del paso como puedes, yo no me habría atrevido a hacerle trampa al médico, jajaja, te pasas Marcelín! Pero lo bueno es que ya tienes tu brevete renovado! Congrats!

    Beso!

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  5. Edu!!!! te cuento que yo apenas sacaré mi PRIMER licencia de conducir! ya se manejar (*o eso dirá en mi certificado ya que acabe mis clases*) juajua, me alegro que puedas renovar... y siiii jajaja ponle un stiker que diga: Lean mi BLOG!!!!!!!! <3

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  6. Paty: ajajaja era sol un decir, siempre manejo con cuidado, más aún cuando voy con mi familia.

    Marité: yo no puedo operarme, bueno solo la miopía del ojo derecho. Mi ojo izquierdo ha sido deshauciado. Estoy casi seguro que alguna vez nos hemos cruzado, en esta ciudad tan pequeña.

    Edch: Tienes toda la razón. Voy a tener que hacerlo. Ya he ido a tres médicos. Creo que en mi vejez estoy condenado a morir ciego.

    Lenya: a mi me fue bien el touring, pasé mi examen de manejo a la primera, igual que el escrito (que es computadora). Pero déjame decirte que ahora último se ha tranqueado los escritos, ya no está tan sencillo.

    Mariela: acá en el Perú dicen "Mujer al volante peligro constante" jajaja es una broma... saca tu licencia, no hay nada como manejar y evitarte tantos problemas.

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  7. Todo por ahorrarte 10 soles, más caro te salió el panorámico.
    :)

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  8. creo que no eran 10 solsitos, eran por lo menos 100 solsitos!

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  9. Una vaina eso del examen, me pregunto, por qué carajo quieren que veamos las letritas de la ultima fila y ese medico se pone espeso todavía.

    Menos mal pasaste el examen y ten cuidado al manejar.

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  10. jajajaaaaa... muy bueno como siempre! Pero sería útil que nos avisaras por dónde andas para evitar cruzarnos contigo al volante!! ;)
    Gisella C.
    www.cerebritoexprimido.com

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  11. Hola Marcelo. Lo mejor fue que renovaron la licencia, pero de que te hizo padecer, vaya que lo hizo. De todos modos, no descuides eso, porque la próxima vez lo que vas a necesitar es un perro, ja ja ja.

    Un gran abrazo.

    LUCHO

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  12. Anonymous12:35 PM

    en verdad, no se porque publicas tu historia, cuando en realidad eres un peligro al volante. La sociedad no se merece que en la pistas circule gente que por el solo hecho de tener licencias sin merecerlo, atentan contra la seguridad vial. Después nos lamentamos las víctimas y heridos que ocasionan dichas imprudencias

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