Thursday, May 24, 2012

Los Tres Regalos (Parte Final)





(Ver primera parte AQUI)

Lamentablemente era muy tarde para ir a reclamar los regalos. Esa noche casi no dormí pensando quien de las tres tendría la revista. En mi cabeza veía a mi abuelita abriendo el regalo y de frente  desplegarse el poster enorme central de la señorita setiembre, que lejos de vestir alguna prenda hecha a crochet aparecería mostrando todas las carnes sin ningún pudor. Imaginaba sus lentes saltando de sus ojos hasta caer al piso haciéndose añicos.

Después mi mente se iba donde mi correcta tía Nora, fiel e infalible asistente de las misas dominicales. En mi retorcida mente la veía abrir el regalo esperando encontrar algún cuadro del Corazón de Jesús o alguna revista traída desde el vaticano con la portada de Karol Wojtila y en vez de eso encontrar alguna morena con mirada felina, totalmente calata. De hecho que no me creería que eran chicas pobres que no tenían que vestir.

Luego por último, mis pensamientos se iban donde la señora Salazar. La amiga de mamá, que siempre me vio como un chico correcto, estudioso, centrado,  circunspecto, responsable, fama que mi madrecita se había encargado de difundir entre sus amigas, sobre todo porque solía ocupar los primeros puestos en el colegio. Es más una vez mi madrecita me había comentado que su amiga incondicional le había dicho “sería genial que algún día nuestros hijos se junten”. Palabras que después de escucharlas sólo sonreí y simulé no darle importancia pero que no me dejó dormir varias noches pensando en la hija de la señora Salazar.

Toda mi buena reputación se vería empañada con esta acción y sólo quedaría, como dice Arjona, como las 6 primeras letras de esa palabra. Imaginaba a la linda adolescente corriendo a entregarle el regalo a su madre, diciéndole entusiasmada “ábrelo, ábrelo”. Veía luego a la señora Salazar abriendo cuidadosamente el papel regalo, a fin de no romperlo y usarlo una segunda vez. En mi mente estaba la cara de mi futura suegra diciéndole a su hija “estos son los detalles que hacen la vida hermosa” mientras deslizaba la revista y aparecía en primer plano una rubia calata mostrando las tetas. Y peor aún que en la contratapa le había escrito “Para que la lea detenidamente y haga maravillas con su mano”. Podía imaginar claramente la cara de la señora Salazar tratando de ocultar la revista de los ojos impolutos de su hija.

Esa noche prácticamente sólo pude dormir por ratitos y me despertaba a cada instante con unas sudoración excesiva. Al otro día a primera hora decidí dar una solución a todo esto. Me levanté temprano, salí de casa y afuera encontré a Víctor en la esquina sentado tomando los primeros rayos de sol. Lo convencí de acompañarme y por el camino le conté el problema en el que me había metido. Después de que se riera en mi cara y me tildara de “huevón”, “huevonazo”, “idiota”, “zopenco”, “mentecato” y cuanto adjetivo se le ocurriera decidió acompañarme en caso necesite alguna ayuda.

Llegué primero donde mi abuela, quien se sorprendió de verme tan temprano por su casa. “abuelita” le dije y de frente le solté la frase “ha habido una equivocación en el regalo”, “¿si, por qué?” Preguntó ella, “si está bonita, ya estoy sacando algunos puntos” agregó. De inmediato supe que el problema no estaba allí y casi sin despedirme salí disparado ante mi desconcertada abuela.
Víctor que me acompañaba me siguió de inmediato y nos dirigimos a la casa de mi tía Nora. En el camino cavilaba cuál sería el peor escenario, que lo tenga mi tía y que me tilde de degenerado o que lo tenga la señora Salazar y perder a la que podría ser mi futura esposa.

El camino se hizo largo y prácticamente con la moral en alto después del primer resultado, llegamos a casa de tía Nora. Toqué ansioso el timbre y salió mi prima nuevamente. Apenas abrió la puerta me saludó y me dijo “pasa”, “no, no gracias” respondí. “El regalo?...” pregunté dejando un espacio en blanco esperando su respuesta. “Ah” me dijo y miró a Víctor que me secundaba unos pasos atrás con sus ojos ávidos. “le gustó a mi mamá”, “dice que muchas gracias” agregó. Una vez más supe de inmediato que la revista no estaba allí y que la premiada era la señora Salazar.

Con Víctor avanzamos, esta vez si nervioso rumbo a la tercera casa. Por el camino quise convencer a Víctor que se inmole por su amigo y simule que me hizo una broma pesada sin presagiar las consecuencias. Pero Víctor no le pareció buena mi idea, peor aún cuando se enteró que de por medio estaba Jessi,  la hija de la señora Salazar.

Respiré hondo, tomé valor y toqué la puerta, salió la linda adolescente con una licra pegadísima que dibujaba sus hermosas piernas y un polo de tiritas. “hola” me dijo. Me extrañó. Esperaba recibir una cachetada y me puse nervioso una  vez más. Y le solté la frase que me venía dando buenos resultados “ha habido un error en el regalo que dejé ayer” dije con aplomo, poniéndome serio. “ah, el regalo” respondió ella, casi sin inmutarse. Lo dejé en la tienda, mi mamá está yendo para allá.

Mi mirada buscó la de Víctor y al unísono salimos corriendo rumbo al centro de Pisco para alcanzar a la señora Salazar antes que llegue a la tienda y encuentre el regalo. Corrimos como dos guepardos por las callecitas de Pisco. El tramo se hizo inmenso. Cuando por fin llegamos a la antigua calle Comercio bajamos el ritmo y vimos la puerta de la tienda abierta. La señora Salazar acababa de llegar también. Acomodaba algunas cosas en los estantes.

Entramos abruptamente y de inmediato divisé el regalo sobre uno de los estantes. La señora Salazar volteó casi asustada pensando que éramos dos delincuentes, pero al reconocerme esbozó una sonrisa en su rostro “Hola Marcelito” me dijo. Mi mirada, sin embargo  se iba al regalo que pude divisar aún  estaba sin abrir. De inmediato mientras le daba un besito en la mejilla a la señora Salazar señalaba subrepticiamente el regalo para que el buen Víctor lo tome.

- “Como está señora, buenos días”- dije tratando de distraerla un instante
- “Que te trae por acá”- me dijo
Y me agarró frío. No sabía que decir. No había preparado nada. Lamenté no haber maquinado alguna historia fantástica que explique los motivos de mi presencia matutina por su tienda.

- “Esteeeee, no nada, pasaba por aquí y quise saludarla adelantado por el día de las madres”- se me ocurrió decir a último instante y solté una risa nerviosa.

- “Ay que lindo, gracias Marcelito”- respondió y me estampó un beso en la mejilla.

Y mientras yo iba soltando cada frase incongruente, Víctor se estiraba por encima de uno de los escaparates bajos tratando de alcanzar la revista del estante.

- “Ah me dijo, Jessi que me dejaste un regalito, aquí está, ahorita lo voy a abrir”- agregó y se dirigió al regalo.

Víctor había fracasado en su intento de tomar la revista y no le quedó más que simular que miraba algunas chucherías de los estantes y en el menor descuido abandonó la tienda dejándome a mi suerte en el peor momento.

La señora Salazar se dirigió al regalo y lo cogió para abrirlo.
-         -  No!- grité ya desesperado
-          - Por qué no?- respondió ella extrañada

Mientras que la curiosidad le hizo rasgar el papel de regalo para ver su contenido.

En mi último intento me lancé por encima del escaparate tratando de arrancharle la revista de las manos y caí sobre ella. Los dos fuimos al piso y quedamos prácticamente en la posición del misionero cuando un grito me devolvió a mis cabales:
-¡Que pasa acá!-

Era el esposo de la señora Salazar.

Desesperado salté por el escaparate y me fui corriendo con la revista. En mi huida desesperada, miré el regalo a medio rasgar y veo el título que decía “Crochet, haz Maravillas con tus manos”.

18 comments:

  1. Qué!!!!!!!!!!!!!!!!1 Pero qué pasó! Al final no era tu revista!!! jajaja
    Debería haber otra parte para que cuentes qué más pasó!!!
    La tía??? Se molestó o algo? El tío, te persiguió??? Y la hija!!! Te hizo caso! jajaja

    Un beso Marcelito!
    Siempre tus historias son buenísimas y me alegran el día.

    ReplyDelete
  2. Ese mismo día en la tarde se apareció mi prima por mi casa. En una bolsa negra, junto a otras revistas sacó la "play boy" y me la dio mientras miraba a ambos lados cerciorándose que nadie más viera. "creo que te confundiste o alguien de tus amigotes te jugó una broma... menos mal que la abrí antes de dárselo a mi mamá" me dijo. Me quedé casi mudo un instante y apenas balbuceé "por qué no me dijiste en la mañana?". Otra vez mirando a ambos lados respondió "tu amigo estaba mirando y me daba roche".
    Luego de más de 20 años, cuando me encuentro nuevamente con mi prima, siempre me pregunta "Y la revista?" y yo sólo le sonrío y le respondo "ahí".

    ReplyDelete
  3. Jajajaja, tanta angustia para nada! Caray, hoy en día con unos mensajes de texto te ahorrabas tantas aventuras. Felizmente, para nosotros, no fue así y nos entregas anécdotas como esta.

    ReplyDelete
  4. wuajajajajajjajja Edu me mataste con el final! y bueno al igual que Marite pienso que debería tener el final allí porque hay cada flojo que no lee los coments ajajajja... me late que tu prima aun la estaba usando la revista por eso no te la dio ajajjajjaj Beso!...<3

    ReplyDelete
  5. Jaaaaaaaaaa, no sé por qué sospeché que no la tenía la Sra. Salazar, jajaja, creo que son mis meditaciones que están elevando mi ser superior, jajajaja... Lo parco en la respuesta de tu prima me hizo pensar que tal vez fue la tía Nora la que la tenía y se estaba haciendo la loca tu prima. Pero no has respondidooooo!!! Aunque supongo que después de que el papá de la muchacha te encontrara en circunstancias sospechosas con su esposa, nica te iba dejar acercarte a su hija.

    Ay, lo que no te pasa a ti, no le ha pasado a nadie ah? Jajaja...

    Beso!

    ReplyDelete
  6. Ayer lei tu post, pero no pude comentar.... y con ese final me quede con una cara de QUE???? NO ENTIENDO???... supuse que tal vez habias soñado que enviaste la revista equivocada o que tu inconsciente te estaba jugando una mala pasada o que por ver tanta calata de chibolo llegaste a quemar cerebrooo...

    Que linda tu prima, te salvo de un super roche...

    Un abrazo

    ReplyDelete
  7. no... la parte final. igual saludos me gusta lo que escribes!

    ReplyDelete
  8. Jaja no me lo puedo creer! Tu vida está para hacerla película, el asunto es: será drama o comedia?

    Un besito Marcelín.

    ReplyDelete
  9. Edch: en efecto en estas fechas con un mensaje de texto o con una llamada bastaba. En ese tiempo no teníamos ni teléfono fijo en casa.

    Mariela: jajaja no creo que mi prima haya usado la revista para hacer maravillas con sus manos. Allí sólo aparecen mujeres calatas y no hombres.

    Lenya: ahora ya estás en nivel espiritual superior jejeje. Bueno en efecto, no era necesario que el sr. Salazar me botara yo solito nunca más me aparecí por allí.

    Vanessa: Tampoco es que haya quemado cerebro de ver tantas revistas jajajaja... creo que solo vi "lo normal" por curiosidad.

    Frank: Gracias por entrar, estás invitado a revisar los posts anteriores. Visité tu blog y quise dejar un comentario en el post de "La foto" y la verdad no pude. Tu blog tiene un formato distinto.

    Paty: Preferiría que fuera una comedia. Después de todo me tomo la vida así.

    ReplyDelete
  10. Pero puedes comentar solo que puedes hacerlo con facebook, twitter y otros . saludos!

    ReplyDelete
  11. Hola Edu/Marcelo. Me has hecho reir no sabes cómo. De solo imaginarte encima de la tía, misma comedia de TV debe haber sido como para filmarlo, ja ja ja.

    Te la hicieron bien y te hicieron sudar frío. Que angustia pasaste.

    Un abrazo.

    LUCHO

    ReplyDelete
  12. Waaaa, nadie lo tuvo. Tanta vaina para que nadie viera la porno.
    Tu prima te salvó.
    Seguro el tio te persiguió con su zapato jjajajajaa. Buen final.

    ReplyDelete
  13. Hola!!
    Muy entretenida tu historiaaa .. al final te preocupaste por gusto jaja . Pero me imagino la angustia :/
    Saludos !!!!
    Fer

    ReplyDelete
  14. No se que le pasa a mi escritorio que no me envía las actualizaciones :(

    Así que se lo habías enviado a tu tía jajaja, suerte que le ganó la curiosidad a tu prima, sino hubieras perdido tu fama de 'circunspecto' xD

    ReplyDelete
  15. Frank: Me leído algunos artículos de tu blog, pero ahora ya sé como comentar. Interesante lo de la foto y me pegué con el "loonapix". Te visito en cualquier momento.

    Lucho: en efecto, pasé un momento terrible, pero tal vez algún día cuente la siguiente parte con la señora Salazar.

    Maxwell: Eso es tema de otro post jajaja quizás algún día me anime a contarlo.

    Fernanda: Gracias por entrar, igual muy entretenido tu blog. Estás invitada a revisar entradas anteriores.

    Cafeinómana: Mucho café?, la edad? no le eches la culpa al escritorio del blogger jajajaja. Mi fama de circunspecto aún persiste.

    ReplyDelete
  16. la verdad es que eres un caso, anda que debieron pensar que estabas un poco zumbado, jajaja
    Bueno me he reido un rato con tu historia, espero que el marido de la sra salazar no te corriese por las calles, jeje
    un abrazo

    ReplyDelete
  17. actualiza amiga . saludos!

    ReplyDelete

LinkWithin

Revisa también estos posts: