Monday, February 06, 2012

Perro, Perro, Perro



Amo los animales y empiezo así de categórico. Soy partícipe de Perú antitaurino y me opongo a cualquier actividad que tenga que ver con el sufrimiento animal. Si bien no soy vegetariano pero espero serlo algún día. Creo que el ser humano, podría matar como cualquier otra bestia para alimentarse. Pero tener el sufrimiento animal como diversión es algo abominable, execrable, condenable desde cualquier punto de vista y del cual sólo disfrutan una minúscula minoría obtusa de bípedos.
Amo a los animales porque siempre viví y crecí con ellos cuando vivía en Pisco. Con mis perros y gatos. Con patos, pavos y pollos. Con Bobby, Archi, Mota, Makanaki, Feo, Rosty, Recucha, Torombis, Romano y un largo etcétera.
Por eso ahora que vivo en un departamento pequeño extraño tener algún perro que me mueva la cola o algún gato que me ronronee. Este corazoncito lleno de amor solo le ha quedado prodigar este cariño insatisfecho a algunos perritos y gatitos del barrio.
Y comienzo así porque este último domingo estaba un poco aburrido en casa así que decidí salir al parquecito, ese que se encuentra frente a mi humilde morada. Esa pequeña área verde que se ha convertido en mi patio, donde mi hija Lucía sale a jugar cada tarde con sus amiguitas, donde corre y se esconde a su libre albedrío entre las plantas, arbustos y escaleras. Porque nuestro parquecito está enclavado en un lindo cerrito de La Molina donde vivimos gente de clase media pujante y trabajadora. Y a mi también me gusta salir algunas veces y sentarme un rato a mirar las plantas, los pajarillos amarillos o pechos rojos o simplemente a mirar los cerros con la esperanza de ver algún platillo volador.
El último domingo salí porque estaba un poco aburrido y me senté en una de las bancas a leer mi revistilla dominical, mientras Lucía jugaba con un perro Golden Retriever, de uno de los vecinos que suele dejarlo libre para que camine por el parque y para que deje, irresponsablemente, algún regalito cerca de algún árbol del parque y para que algún incauto lo pise con el pie izquierdo y piense inocentemente que es símbolo de suerte y corra a comprarse su tinka millonaria.
Al poco rato, luego de estar corriendo como loca por todos los lados del parque, Lucía se sentó a mi lado junto a “Zony”, así se llama el Golden retriever. Como soy amante de los animales de inmediato hicimos química con el perro y lo empecé a acariciar. “Zony” tomó confianza, me buscó, me hociqueó, se paró en dos patas para que lo abrace y me hizo gracias y piruetas.
Mientras jugueteaba con “Zony”, sobre la pista apareció un vecino de una calle próxima llevando un perro mediano, con su correa, no sé de razas pero presumo que era un Mastin español cruzado, color blanco. Y yo, mientras le acariciaba y rascaba la panza al buen “Zony”, su instinto canino dio cuenta de inmediato del vecino perruno intruso. El señor que sería de unos 55 años, percibió la situación de alerta de “Zony” y me dijo “señor cuidado con su perro…”, pero su advertencia fue muy tarde y apenas terminó de decir sus palabras, “Zony” salió corriendo atrás del Mastin Español. El señor intentó acelerar el paso, pero el mastin en un arrebato de tratar de imponer su dominio, lo jaló y al pobre vecino lo fue a tirar sobre la pista. Y yo que gritaba “Zony, Zony” tratando de detenerlo.
Los dos perros se trenzaron, prácticamente sobre el desafortunado vecino y se agarraron en una pelea callejera. El vecino se levantó a duras penas. Su pelo cano que inicialmente había estado ordenadito, ayudado quizás con alguna “gomina”, “glostora” o “brillo de brillantina”, esta vez estaba desordenado con un peinado más bien parecido al de “Neymar”. Jaló su perro y dio por terminada la pelea. Miró su brazo raspado sobre el cual corrían algunos hilillos de sangre. Me miró con sus ojos iracundos, juro que vi en sus pupilas brillar el rencor. De inmediato me increpó “Oiga señor usted no sabe que debe sacar a su perro con correa”, y yo que tartamudeé, me trabé “señor.. e-e-este perro, vive en la casa….”, “mire usted, como me he raspado el brazo, va a ver usted me voy a quejar…” interrumpió mi explicación, y se fue hablando y refunfuñando entre dientes.
Me quedé absorto, parado, con los hombros encogidos farfullando mi inocencia. Quise explicarle que no era mi perro, me quise lavar las manos cual Judas pero no me dio la oportunidad. Así que regresé otra vez a la misma banca, seguido por supuesto de “Zony”, que seguía hociqueándome la mano. “ya ves”, le dije, “por tu culpa se ha caído el señor”. A cada momento volteaba a hablarle y con el dedo índice le reclamaba “y ahora que vamos a hacer” le decía “segurito que ahora va a venir el señor con sus hijos a pegarnos”. Unos pasos más allá volvía a decirle “y si viene yo de frente te echo la culpa”. Dos pasos más allá “que te saquen el ancho, yo no me voy a meter... y que te pegue su gato también”. Y le hablaba y le reclamaba como si me fuera a entender.
Me senté otra vez en la banca mientras Lucía se desaparecía una vez más con “Zony” a seguir correteando por el parquecito. Abrí mi revista “somos” para seguir leyendo, porque así somos los “fashion”, leemos “somos” y nos miramos en la página de “Circo Beat”. En lo mejor que estaba de la sección “Campo de Venus”, se apareció la camioneta de Serenazgo con la circulina encendida y se estacionó frente a mi banca. Bajó el señor del Mastin Español y de frente me señaló, me apuntó con el dedo acusador “él es”. Bajaron dos serenos uniformados. Uno de ellos llevaba protección en los brazos, de esos que se ponen para el ataque de perros, por un momento pensé que iba a participar en “Canta si puedes”.
“Señor, buenas tardes, venimos a atender la denuncia del vecino, usted sabe que está prohibido pasear perros sin correa”.
“Si es un irresponsable, mire lo que me ha pasado” intervino gritando el vecino, mientras enseñaba su brazo lleno de heridas y raspones.
Prácticamente me habían agarrado frío. Sonreí nerviosamente.
“Disculpe vecino, pero ese perro no es mío”- les dije
“Como que no es su perro” – intervino otra vez el vecino gritando, “si lo he visto allí jugando… así son para tener animales, son unos irresponsables y después no se quieren hacer cargo”.
Me levanté dispuesto a demostrarle que “Zony” no era mi perro.
“Mire usted” - le dije, y me paré y crucé la pista, “yo vivo en este departamento” les dije y toqué el “202” de mi edificio, que es justamente donde vivo “en cambio, el perro vive en una casa más allá que no sé exactamente cuál es”, agregué tratando de mantener la serenidad del caso.
Y mientras estaba hablando, bajó Lucía del departamento con “Zony” a su lado y me dijo “Papá, porque estás tocando, te olvidaste tu llave?” y “Zony” que corre y se me abalanza para que lo acaricie.
“Ahí está como que no”- empezó a proliferar otra vez el vecino.
“Cálmese” dijo el sereno y tomó nota de mi dirección y me amenazó diciendo que la multa por sacar perros sin correa es 40% de una UIT.
Y a mi que nuevamente se me quedaban las palabras en la lengua y me alteré y les dije.
“Oiga ese perro no es mío!” y la miro a Lucía y le digo casi susurrando “que hacías con ese perro en el departamento” y ella que me responde también así susurrando “Zony tenía sed, fuimos a tomar agua”.
El sereno tomó nota de mi dirección y se retiró acompañado del vecino renegón, entre gritos e insultos.
Me quedé atónito. Y en el peor momento “Zony” decidió abandonarme y retirarse tranquilo a su verdadera casa. Crucé la reja que protege al edificio y en hall de entrada resbalé estrepitosamente, volé medio metro por encima del aire y caí sentado sobre una gran caca marrón.
En todo el sentido de la palabra, “Zony” había terminado de cagarme.

16 comments:

  1. Eres demasiado genial para haberte ido tanto tiempo. Yo también amo, AMOOOO a los animales. Tanto así que en la maletera de mi carro siempre llevo una bolsa de comida de perro para alimentar a los cuadrúpedos hambrientos que no tienen casita.

    Te extrañamos mucho, pero aquí seguimos para leernos y compartir anécdotas y nuevas aventuras todos juntos.... solo te digo eso.

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  2. jajajajaja... Puedo reirme Edu?... o no?... pobre pobre... pero bueno... al menos el perrito juega con tu hijita!!! al menos... aajajjaa... No te pierdas... se te extraña!...♥

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  3. Jajaja, ahí tienes el lado negativo de vivir en un distrito clase mediero alto, vecinos quejones con influencia, normas e impuestospara todo.

    Da igual, fue muy graciosa tu anécdota, te cagaron literalmente.

    Un saludo.

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  4. Hola Eduardo. Que gusto volver a tenerte nuevamente por acá. Te has hecho extrañar un egg.

    Vaya situación. Y justo coincidió en que tu hihita salía del departamento con el perro y este se te abalanza. Pero, se lo dijiste a su dueño? No vaya a ser que luego la multa te la quieran chantar a tí.

    Un gran abrazo y no te pierdas.

    LUCHO

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  5. jajaja, me has hecho reir! Por eso a mi no me gustan los perros jijij besosos

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  6. Jaja un mate de risa la parte en que le hablabas al perro, fue la más tierna también.

    A mí no es que me gusten los animales, pero tengo cierto cariño con los perros, al igual que tú, a la mayoría les caigo bien.

    Te extrañé Eduardo, pero ahora que te acabo de leer la tranquilidad ha vuelto a mí. No nos dejes por tanto tiempo otra vez!

    Un beso....Marcelo? xD

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  7. Marité: el amor a los animales dice mucho de una persona. No voté por Lourdes Flores porque es asidua concurrente a las corridas de toros. Una persona que goza del sufrimiento animal no puede ser una buena persona.
    Mariela: ríe con confianza nomás. Mi hija ama los animales. Lástima que vivimos en un departamento y no podemos tener mascotas.
    Edch: soy feliz en mi cerro, hay que asumir activo y pasivo.
    Lucho: espero que no llegue nunca la multa.
    Pequeña: vamos, los perros son excelente compañía.
    Paty: gracias por tus comentario. Tú siempre tan generosa. Tengo que ponerme al día con los blogs. Lo prometo.

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  8. ...por eso mismo prefiero los gatos.
    Saludos.

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  9. Volviste!.... bueno te leo al rato ando full chamba =)

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  10. Anonymous11:37 AM

    Oscar: si recuerdo de tu post perro amor, jajaja... Los perros y gatos son geniales
    Cafeinomana:volvi despues de tiempo y tu tampoco has publicado. Espero un post nuevo. Gracias por seguir aun en este blog

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  11. Yeeeeehhhhhhhhhhh!!!!! Al fin!!!!!!!!!!!!! Jajajaja, ay Dios mío!!! Pero dime señor, que no te pasa a ti ah?????? Jajaja... Encima de todo, te dejó el regalazo y hasta casi te matas!

    De acuerdo contigo, el amor por los animales dice mucho de una persona, a mí me dan desconfianza las personas que no quieren acercarse a los animales.

    Me alegra que hayas vuelto al fin! Te extrañamos mucho amigoooo!!!!

    Besooooooo!!!! Muacks!!!

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  12. Que tal anécdota, en serio Zony te cagó el día. Me gusta el lado comico de como describes la situación.
    Los de serenazgo nunca entienen!
    Cuanto es 40% UIT??

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  13. Que tal anécdota, en serio Zony te cagó el día. Me gusta el lado comico de como describes la situación.
    Los de serenazgo nunca entienen!
    Cuanto es 40% UIT??

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  14. Taaaaaaaaaaanto tiempo sin leerte porque no posteabas!! ya era hora de que regresaras, te tomaste tus debidas vacaciones, ahora si ESCRIBE PLEASEEEEEE!!! :D gracias

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  15. Anonymous7:44 AM

    excelente

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  16. muy buena historia

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