Saturday, October 01, 2011

Una Mancha de Lápiz Labial



Como cada año, en el mes de marzo culminaron las prácticas profesionales de algunos jovencitos que estuvieron ávidos en la institución por aprender los procedimientos, aspectos técnicos y trámites burocráticos que caracterizan a la gestión pública. Culminaron sus prácticas y como están en la flor de su juventud, todo lo ven fiestas, reuniones, juergas y cuantas cuchipandas haya de por medio.

Suelo juntarme con la gente más joven, me contagian de alegría y me inyectan de nueva energía con sus ocurrencias o porque me hacen acordar cuando yo también pasé por esa etapa.

Así me invitaron a la reunión de despedida de uno de ellos. El punto, El Bolivariano en Magdalena Vieja. Llegué después de dos horas a la cita, haciéndome el interesante. Me uní a la mesa y me serví mi vaso de Pisco. Porque un macho que se respeta toma pisco y puro. Nada de “Bloody Mery”, “amor en llamas” “Baylies”, “Blue Hawaian”, “Palmas Punch”, “tequila sunrise” o “Daikiri” y menos aún esos que están llenos de colores unos sobre otros.


La pasé bien. Me divertí viendo bailar a los muchachos coquetearse, pelearse, irse hasta el suelo con algún baile de moda y excederse también con el alcohol.

Así que ya habiendo transcurrido un par de horas más en la reunión, era la hora de la partida. Me levanté y me fui despidiendo uno por uno, dando la mano a los practicantes y su respectivo besito a las “practicantas”.

Pero por esas contorsiones que uno se da para darle su besito de despedida a las chicas que están sentadas, no me percaté que una de ellas accidentalmente había manchado con lápiz labial el cuello de mi camisa, exactamente en la puntilla del cuello izquierdo.

Un amigo, notó la mancha que era una línea minúscula de unos tres centímetros y me pasó la voz.

Mientras salía me jalaba el cuello y trataba de ver la mancha. Saqué un poco de saliva y traté de limpiarla. Grave error. El lápiz labial empezó a esparcirse. Y mientras más la frotaba con saliva iba creciendo hasta que se hizo un círculo entre rojo y negro de sucio.

Lo que inicialmente era una línea minúscula de lápiz labial se transformó en un círculo rojizo que caprichosamente había tomado una forma circular similar a una boca.

Subí al primer taxi que encontré sin saber que hacer. Todo el trayecto de regreso a casa me la pasé intentando limpiar. Agarré un papelillo celeste que había en el asiento trasero del taxi y empecé a frotarlo con el cuello. Me decía por último si va haber una mancha prefiero que sea celeste a que sea rojo pasión. Un color celeste o azulado puede ser una mancha de algún lapicero. Una mancha roja detectada por tu enamorada o esposa es fatal. De inmediato significa la presencia de una tercera persona que ha estado muy o extremadamente pegada a ti.

Es más se me vino a la mente aquella vez que me contó mi amigo Roberto que su esposa le detectó una mancha de lápiz labial en la espalda de su camisa y de inmediato le hizo un escándalo y peor aún que lo agarró frío y sin saber que hacer esgrimió que se había manchado en la combi, que algún amigo le había jugado un broma pesada, por último que esa mancha era sangre de un forúnculo que tenía en la espalda; pero todos sus argumentos fueron desbaratados porque el buen Roberto no viaja en combi, tiene carro propio y su sangre no huele a cerezas perfumadas.

Pero después de todo el buen Roberto recibió el castigo luego de haberse gozado de lo lindo con otra fémina; pero en mi caso yo que soy un “Pan de Dios”, una “inocente paloma” iba a ser acusado y llevado al cadalso por un acto que no cometí.

Cada minuto que pasaba se tejían finales cada vez más trágicos. Me imaginaba a mi Janecita acusándome sin piedad hasta terminar en una separación.

Cuando llegué a casa y bajé del carro me tapé de inmediato la solapa del cuello con el saco. Entré a casa, Janecita descansaba sobre la cama, saludé como de costumbre y de inmediato me saqué la camisa. La hice un "puñete" y simulé dejarla de lado. Me desarropé y me arropé luego con la pijama. Agarré la ropa que me había quitado y me dispuse a llevarla a la lavandería. Me desplacé sigilosamente a dejar todo en la lavandería (menos la camisa). Rebusqué los bolsillos de mi pantalón como de costumbre antes de dejarlo y encontré aquel papelito azul que había usado para limpiar. Por curiosidad lo desdoblo antes de tirarlo al tacho de basura y era una boleta de venta, decía “Hostal Soy Calidad”, más abajo “Habitación Matrimonial, 30 Soles” y más abajo "prohibido dejar fluidos corporales sobre el colchón". Definitivamente no era mi día, más salado no podía ser. Agarré el fósforo y lo quemé en el lavadero, luego pasé las cenizas por el desague. Ahora sólo me quedaba la mancha de la camisa. Busqué rápidamente lejía y no había. Agarré un poco de “ayudin”, me puse la camisa bajo la pijama y me escabullí hasta el baño. Simulé entrar para hacer una evacuación de los intestinos. Me puse frotar el cuello y la bendita mancha de lápiz labial no desaparecía. Salió la suciedad pero el color rojizo no desaparecía. Se acabó el poco “ayudín” que tenía y esta vez intenté con champú con “ceramidas”, pero con resultados poco alentadores.

En eso suena la puerta del baño “apúrate que quiero entrar” dicen al otro lado. Era Janecita. “espera ya salgo” respondí. Me escondí nuevamente la camisa bajo el polo que uso de pijama. Bajé el tanque del baño a pesar de no haber hecho nada y salí rápido esta vez hacia el cuarto. Metí la camisa en la mochila que suelo aventar al lado de la cama. Mientras simulaba mirar televisión se me cruzaban todo tipo de ideas para evitar ser puesto al descubierto de algo que no hice.

Me llegó a la mente aquella vez que mi amigo Raul me contó que en una oportunidad al llegar a casa, luego de una faena con una fémina, se dio cuenta que su calzoncillo blanco, estaba manchado de lápiz labial, Dios sabe cómo y al llegar a casa se desvistió sigilosamente, hizo el calzoncillo un "puñete" y lo escondió en el maletín de su lap top. Al otro día al salir se deshizo del calzoncillo tirándolo en un bote de basura muy alejado de su casa. Bueno, exactamente no fue así, me cuenta Raul que llegó ese día a las justas al trabajo donde tenía una reunión para hacer una presentación del presupuesto que había venido haciendo. Como llegó tarde cuando entró a la sala de reuniones, abrió de inmediato la maleta para sacar la laptop y salió elcalzoncillo volando sobre la mesa. Pero bueno, esa es otra historia que algún día les contaré.

Así que barajé la posibilidad de deshacerme de mi camisa al otro día tirándola en algún bote de basura. Pero me dolía perder mi camisa casi nueva, solo tenía una lavada. Así que empecé a barajar otras opciones mientras Janecita descansaba a mi lado.

Después de tanto pensar me dormí y me desperté sobresaltado a las 2 horas. Janecita dormía plácidamente. Muy despacio deslicé el cierre de la mochila y saqué la camisa. Me fui de puntillas a la lavandería y nuevamente intenté limpiarla esta vez con un poco detergente que logré raspar de una bolsa que quedaba, pero igual, aún se podía distinguir un tono rojizo. Otro intento en vano. Voy a la cocina y había gelatina. De inmediato se me ocurrió tirar un poco de gelatina al piso, cerca al cesto de ropa sucia, un poquito de agua y poner la camisa estratégicamente como que se hubiera caído y justo la puntilla del cuello se manche con la gelatina. Pero era muy forzado. Ese argumento podría ser desbaratado rápidamente. Cortar el cuello y coserla hasta que me quede un “cuello nerú” tampoco era la salida. Fácilmente sería detectado.

Rebusqué entre las cosas y encontré “Pinesol”. Vacié un poco de la botella (en realidad vacié media botella) sobre el cuello de la camisa y luego de unos minutos de restregar desapareció la mancha. Desapareció pero aparecieron unos hilillos de la tela maltratada.

Puse la camisa en el cesto de la ropa sucia y cuando intentaba salir de puntillas escucho la voz de Janecita “Eduardo que haces”, “Tomando agua” tartamudeé apenas y luego lance un “ahhhhhh” como si hubiera tomado una coca cola helada. Me fui a la cama y recién concilié el sueño después de una media hora.

Al otro día salí temprano al trabajo y en la tarde al volvera casa, entré sigiloso, saludé y disimuladamente me fui a la lavandería y vi el cesto de la ropa sucia vacío. Creo que había pasado lo peor.

A los minutos aparece Janecita con mi camisa blanca entre sus manos. Puse mi cara de miedo y empecé a sentir el calor de inmediato, como cuando se calienta un motor sin radiador. Miles de pensamientos corrieron en mi mente y las excusas se me cruzaron todas por la cabeza.

“Mira esto”- dijo Janecita y me enseña el cuello de la camisa. En mi cara se empezó a dibujar la expresión misma del terror y cuando me iba a tirar de rodillas para jurar que no era lo que ella pensaba, Janecita añadió “La lavadora le ha agarrado el cuello y se ha deshilachado”.

El alma me volvió al cuerpo y se me salió nuevamente un “ahhhh” pero esta vez como el de Fulvio Carmelo.

14 comments:

  1. jajajaja ay Dios no sabes como me he reido... pero mas que reirme voy a darte las gracias.... una mas para mi libro, ahora despues de leerte esto, a mi no me la hacen ah!

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  2. Hola Cafeinómana, gracias por comentar. Creo que todos los hombres van a terminar apanándome por develar los secretos mejor guardados para deshacerse de las evidencias jajaja.
    Por otro lado, sabes? cuando quiero entrar a tu blog me aparece una página que dice: Este blog solo admite invitados :(

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  3. Al contrario yo creo que hay que escuelear un poco a Janecita.

    Esta en re-re-reestructuracion mi querido Lalo jaja (puedo tutearte no?)

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  4. Pero por favor Cafeinómana claro que me puedes tutear, ponme chapas, llámame como quieras jejeje.

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  5. Hermano, esas cosas no se cuentan!!! donde queda nuestro código de machos?! jajaja.

    Muy buena historia, bastante entretenida, como siempre, genio de genios.

    Saludos.

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  6. Hola mi estimado Eduardo. Muy divertida la historia.

    Ya me imagino los minutos de angustias que debes haber pasado mientras no salía la bendita mancha. Y lo peor es que uno se sentía como el fugitivo Richard Kimble, acusado de un crimen que no cometió, je je. Accidentes como ese pueden pasar y al otro lado, pueden pensar la peor cochinada y a uno lo dejan como un alborotado pájaro loco.

    Felizmente no pasó nada, pero para la próxima, no te agaches tanto para despedirte de una f◙mina, ja ja.

    Un abrazo.

    LUCHO

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  7. Jaaaaaaaaaaa!!!!!!! Ay Dios mío!!! Pero es que se puede ser más piñaaaa!!!! Anoche lo leí, pero ya era tarde para escribir y esta mañana, que llevaba a mi hija al cole, me crucé con mil señoras con camisas de cuello nerú, me he acordado de tu post toda la mañana, jajaja... Pero durante todo este tiempo leyéndolo pensaba, por qué no la escondiste en tu mochila y te la llevaste al día siguiente a una lavandería?

    Besos!

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  8. Ufff! Salvado por la campana. Pero te llevas el mérito de querer salvar tu relación de una pelea inminente :). Vaya Odisea que pasaste!
    A veces las casualidades se convierten en problemas y los verdaderos problemas pasan desapercibidos.
    Lo que tenemos que hacer en esta vida!!
    Divertido relato Eduardo.
    Un abrazo.
    PD: La proxima ten en casa Vanish o Mr. Músculo..porsiaca ;)

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  9. Ahhh éste post ya lo leí en tu otro blog! Pues claro que me acuerdo, y también me acuerdo que te puse que no debiste complicarte la vida =P Pero bueno, aún así lo he leído de nuevo y me he vuelto a reír otra vez y creo que más que la primera vez xD Lo que sí no me acordaba fue lo del calzoncillo…debió ser una escena tragicómica jaja

    Buena Eduardo, un pulgar arriba más para ti =)

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  10. Jajaaj osea que una ya no sólo se divierte leyendo post, ahora se suman los comentarios...y todo gratis! =P

    Ok Eduardo, no te preocupes, "♪ese secreto que tienes conmigo nadie lo sabrá ♫" jaja

    Leí los comentarios que pusiste en el post de Bellarte, aclarándole que soy yo la misma Paty, osea...me caes súper bien Eduardo xD siempre tan mente abierta y sin hacerse muchos problemas (aunque le gusten los problemas xD)

    Un beso!

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  11. JAJAJAAJJAJAJAJAJAJA! La añadiré a mi lista de cosas por aprender de los hombres!!!! jajajajaja xD quiero un mentor como tu! aajajjaaja

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  12. Hola Mixi (debo pronunciar "Michi"?). Gracias por entrar al blog. Para que aprendas de los hombres y nunca les creas nada jajaja... Quieres un mentor?. He buscado la definición de "mentor" y dice "persona que aconseja o guía a otro" mmmm si te voy a guiar vas a ir directa al despeñadero juajuajua.
    Ahí te leí en la mañana y me voy a poner al día con tus posts anteriores.
    Un saludo

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  13. Hola amigos, esto que escribo solo lo copiaré en los blogs que siempre leo y que de alguna manera me han demostrado interesarse en mi blog o en mi vida 'amorosa'(miau).
    Bueno, quizá habrán notado que 50y20.blogspot.com ya no existe pero tranquilos, solo lo he cambiado www.aldo50y20.blogspot.com, ahora les explico por qué.

    Ayer yo muy campante estaba terminando la entrada de cómo me fue con mi chica al contarle del blog y antes de publicarla se me dio por ver las estadísticas de visitas y vi a un intruso de Japón, me alarmé demasiado y lo único que se me ocurrió fue cambiarle la url hasta nuevo aviso y es que casi toda la familia de mi chica está allá y aunque no estoy totalmente seguro que esa visita sea necesariamente de un familiar de ella, aún así no descarto la idea. Quiero creer que esa visita viene de parte de un familiar de Paty o no sé pero solo espero que no sea alguien que nos conozca.

    Cafeinomana notó el cambio que hice y me escribió inmediatamente, le conté lo que pasó y me propuso cambiar nuestros nombres, así que denme ideas de nombres jeje. Puedo ser Florencio o Hermelindo ustedes digan. Y mi chica pues...también le tendré que cambiar de nombre :( pero eso si lo elegiré yo. También me recomendó guardar las entradas en borrador hasta que pase la tormenta y es otro detalle muy cierto, pondré en borrador las entradas donde tengo fotos con ella y donde la menciono.

    Estoy un poco triste porque tengo miedo de echar todo a perder, las cosas están tan bien con mi chica y no quisiera arruinarlo con las evidencia de este blog, en fin...ya al menos saben qué pasó y si no llego a pegar esto en varios blogs que me seguían es solo simple descuido de un viejo nervioso y marica que no puede inflar el pecho y afrontar lo que venga pero solo ustedes saben cuánto amo a G. y si no los enfrento es por ella, por su tranquilidad. -Por cierto, se borraron mis blogs de la parte "Blogs que leo" NOOOO-

    Y bueno ya para terminar y no aburrirlos, solo me queda agradecerles su amistad y sus buenas vibras, me ayudaron demasiado a quitarme mil piedras de la espalda; con sus historias me han enseñado mucho, en serio...en todos mis años de trabajo he visto de todo pero jamás analizaba, al leer sus historias he aprendido a sentir y ver desde del interior así que muchas gracias ami..bloggers.

    Un fuerte abrazo amigos, voy a dejar que las aguas de calmen y si tienen sugerencias para este blog, como mudarme a otro o ponerle más protección, serán bienvenidas.

    Pd. me gusta mi url "50y20" era fácil, corta y bacán :( no me la vayan a robar porque algún día pienso volver a usarla jeje(veste con...sciente). Cuídense y protéjanse. Su abuelito blogger se despide. Cambio y fuera.

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  14. Jajajajaj bueno no hay mejor enseñanza que a experiencia :D necesito saber más u.u estoy en nada =(

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