Wednesday, October 26, 2011

A La Tercera Va La Vencida (Parte Final)



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Cuando empezó el desfile, primero pasaron los colegios locales, luego pasaron los invitados, antes de nosotros el colegio de mujeres donde iba Miluskita que marchaba graciosa, coqueta con casi una sonrisa en los labios. Mentalmente le decía “Las piernas no tan altas niña bonita no quiero que cualquier viejo degenerado se vaya a ganar con tus atributos”. Y luego seguimos nosotros. Pasé marchando. Me habían puesto al final. Como no había ido a ningún ensayo iba descompasado de la banda que nos acompañaba. De vez en cuando cambiaba el paso, pero ni uno ni otro, no llegaba a alinearme con los demás. Y mi chompa ploma era notablemente más clara que el resto del batallón.

Demás está decir que mi colegio no obtuvo ningún gallardete. El resultado fue el siguiente: “Colegio José de San Martín, Segundo batallón, 8 puntos, uno de sus integrantes no llevaba el mismo uniforme que los demás; Paso Marcial: 7 puntos, uno de sus integrantes iba de forma desigual que el resto”. Creo que no debo decir quién era ese sujeto.

Pero a quien carajo le importaba el desfile y un gallardete que no era más que un palo con un banderín en la punta. A mi solo me importaba Miluskita y estar con ella. Pasear tomados de la mano en silencio, porque allí las palabras sobran, una miradita, una sonrisa, un beso, el aire en sus cabellos, sus labios suaves sin maquillaje y sus manos blancas acariciando las mías. Yo sólo quería estar a su lado sin importarme más nada.

Acabó el desfile con el catastrófico resultado. “Rompan filas” gritaron a unos metros de mi oído, y yo me salí rápidamente del tumulto y buscaba con la mirada a Miluskita. Cuando me tocaron el hombro, volteé con el corazón en la boca de encontrar a mi reina y princesa y me encontré con la cara de uno de mis amigos, cara por demás horripilante. Y me dijo casi susurrando “Oe Eduardo, vamos a ir al chongo de Chincha, habla te anotas?” y miraba para todos lados como si alguien lo persiguiera, “Habla de una vez que no tenemos tiempo” añadió. “No, no pasa nada, voy a estar con Miluskita” le respondí. “bueno weón, allá tú. Tú te lo pierdes… pisado”. Y se retiró gritando “Antiguos espíritus del maaaal…”

Desesperado seguí buscándola con la mirada. La ví a unos metros en un grupito de estudiantes. Me acerqué. Sus amigas, después de todo habían terminado por aceptarme. Solía llevarme bien con ellas. De hecho sabían que Miluskita se iría conmigo y las dejaría “Pero que se va hacer chicas es la ley de la vida, y que culpa tengo yo que estén solas, posiblemente ya algún varón macetón las buscará y las pretenderá”.

Me jaló al grupo y caminamos todos juntos dirigidos por una de sus amigas por una callecita estrecha de Chincha. Llegamos y entramos todos en mancha a un hotel. Su amiga pidió la llave y pasamos al tercer piso. Yo era el único hombre rodeado de 5 féminas. Era una habitación grande con baño propio. Las chicas habían traído en sus bolsos ropa de calle para cambiarse. “hoy va haber discoteca en el centro, nos vamos a cambiar” me dijo una de sus amigas, “así que nos esperas afuera” agregó. Cerraron la puerta y me quedé parado en el pasillo con mi uniforme y mi chompa ploma sin saber que hacer. De vez en cuando pasaban algunas personas y me miraban como bicho raro. Después de varios minutos, por no decir muchos minutos, me abrieron la puerta y pasé nuevamente. Estaban terminando de arreglarse y ponerse un poco de maquillaje en sus caras de aún niñas. Miluskita no necesitaba más. Ella era preciosa, porque así nació con la sonrisa que le ilumina el rostro y con sus ojos coquetones.

Sus amigas salieron una por una y cuando yo pensaba también abandonar ese cuarto, Miluska me susurró “quédate”. La última al salir, simuló cerrar la puerta, la volvió a abrir y nos dijo “chau chicos cuídense… y cuando digo cuídense es en toda la extensión de la palabra”. Nos dio un guiño y cerró la puerta.

Estaba por demás nervioso. No sabía que hacer. Yo que había esperado este momento para estar con ella a su lado, ahora estaba hecho un manojo de nervios sin saber por donde empezar. Nos quedamos en silencio sentados en la cama uno al lado del otro, mirando los dos al piso. Luego nos miramos al unísono y sonreímos. Le tomé la mano quedito y le susurré “te amo” y la besé. Miluska también me besó y nos abrazamos sobre la cama y nos devoramos como dos presos recién salidos de prisión.

Miluskita me besó como solo ella sabe. Me besaba de forma única, despacito, succionaba mis labios, arriba, abajo, metía su lengua en mi boca, luego otra vez despacio, luego me lamía como un helado, me chupaba como un chupetín, me mordía suavecito como un flan. Jugaba con mi lengua como ella sola.

La acaricié, toda y cuando ya estábamos piel con piel, cuando ya no había sufrido por sacar el brassier o su calzoncito “mochita”. Como dos locos desesperados me subí sobre ella e intenté ingresar en su anatomía. “ayyy” me dijo, “me duele, me duele” me decía. Y yo sintiéndome quizás, superdotado, sintiéndome un macho de aquellos, le susurraba despacito “te amo Miluskita siempre voy a estar contigo”. Nuevamente y poco a poco nuestros tesoritos se entregaron mutuamente en ese rito de amor.

Recién me acordé que debía tener protección cuando en una de esas arremetidas, en uno de esos zarandeos, en uno de esos agitamientos, luego de mis tres minutos de gloria, sentí venir el mundo y con un jadeo casi interminable terminé dentro de Miluskita. Me quedé sobre ella sobre su cuello. Un hilo de baba salía de mi boca y corría por su hombro. Ella me sacó del trance “Eduardito… oye!, ... que pasó?”. “me vacié” le dije con ese vocabulario procaz poco técnico. “Idiota” me dijo y me empujó con sus manos. Me miró y se rió de mi. “vas a ser padre idiota” me dijo una vez más y volvió a sonreír y a darme de besos. Nos quedamos tirados sobre la cama, de costadito, mirándonos, susurrándonos “te amo’s” y pensando que nombre ponerle a nuestro primer vástago. “yo quiero que se llame Joey… como Joey Tempest de Europe”, decía Miluskita, “no, mejor Paul, como Paul Stanley” agregó. “Bueno si sale como yo, más se parecerá a Paul Pfeiffer” le dije y empezamos a reír.

Después de unos minutos, de recuperar fuerzas, de reponernos del desgaste, me transformé otra vez y saqué mi espada y empecé “Thunder, thunder, thunder, thundercaaaats” y nuevamente comenzamos a enredarnos, a besuquearnos, a lamernos, a amarnos hasta ser como uno solo. Pero esta vez juro, ¡Juro! que duré mucho más. Bastante más. Lo suficiente para que Miluskita sea feliz.

18 comments:

  1. ¿Parte final? ¿Dónde queda la angustia post encuentro sexual?

    De todos modos, muy detallista tu escrito, como siempre. Me quedé con varias dudas, pero eso es justamente lo que lo hace especial.

    Saludos.

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  2. Edch: Gracias por comentar. Definitivamente después vino la angustia post encuentro sexual, la culpabilidad y saber si en realidad iba a ser padre o no, pero esa es otra historia.
    Por comentar primero te has hecho acreedor a tres preservativos marca "Sultán".
    Un abrazo.

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  3. Hola mi estimado Eduardo. Finalmente te sacaste el clavo, y vaya de qué forma. Pero nos dejaste con la intriga si hubo sorpresa 9 meses después. Ese es el riesgo de hacerlo sin la debida protección, te pasas una semanas de angustia del carajo que al final te hace bajar de peso.

    Un abrazo.

    LUCHO

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  4. La trilogía ha terminado..pero ¿habrá más?..¿quizás una nueva aventura con la progenie de los protas? ;)..
    Chincha debe tener un sitio especial en tu corazón...la primera vez no se olvida.. ni con quien ni donde ni como... ni cuanto duró XD..
    Esos tiempos de novedad y descubrimiento dan las mejores historias.
    Gracias por compartir tus aventuras y con ellas un buen momento ;).

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  5. QUE BABEASTE???? ajajaja que horror!!!!, por favor, ajajajaja. Ains tres minutos, ajajajajaja...ejem, espera que vuelva en mi. No sé por qué me da que ella tenía algo mas de escuela. Yo te juro que mi primera vez tenía un cargo de conciencia y un acojone importante, ajajaja.

    Espero que lo de babear se te haya pasado de grande, ajajajaj.

    Besos desde la roca que me cobija.

    Mar (... la vendedora de humo)

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  6. Entonces eres de los pocos que no fueron 'violados' por una prima, amiga o conocida mayor jeje.

    Buena historia hermano, extrañaba leer tus entradas.

    Saludos!

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  7. Traumado me has dicho? Oe mi querida Chapa en el Balcón, más respeto con tus mayores ah! A la autoridad se le respeta, habrase visto!!!

    Jeje bromita encanto, y respuesta: no, no me violaron, solo que tengo muchos amigos que tuvieron su 'primera vez' a los 13, 14 o 15...con primas de 18 a 22.
    __________________

    Edu: al rato leo tu entrada del problema con las mujeres. Saludos!

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  8. 1. Aun no entiendo porque te dicen munrra.

    2. Duraste más?, como para hacerla feliz?... espero lo suficiente como para que se acuerde de su primer orgasmo y no del dolor de la primera vez jajaja

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  9. Es un chaplín que será una duda eterna :)

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  10. Al fin!!!!!!! Pero te maleas!!! Como así no más, pobre Miluskita!!!! Ya me imagino el sustazo luego. Esto se pone más interesante!!

    Que lindos recuerdos, por lo menos fue algo bonito y te iniciaste con una chica que querías y te quería, eso es lo más importante, la primera vez nos marca, creo yo, en nuestra vida sexual en el futuro. Y el sustote también, así a la siguiente piensas con la cabeza de arriba... A que si?

    Besitos!!!!!

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  11. Desde el cariño bloguero...textualmente pones que te cayó un hilillo de baba, ajajajajaja... Claro que son ricos los besos húmedos, pero a mi me babean asi y ME DA UN CHUNGO!!, ajajajaja. Entiendo que eso lo has corregido con la edad, ajajajajajajajaja... Valeee, no quiero ser mala contigo, ajaja.

    Besos (sin babas, ajaja)

    Mar

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  12. Puedes creer que ayer justo cuando iba a comentar se fue el internet PARA SIEMPRE en la oficina??? Ya no volví y no pude comentar en el resto de la tarde!!!

    ...me he reído horas de horas y más que nada con lo de su calzón mochita!!! jajajaja

    Gracias por hacerme reír tanto!!!

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  13. Jeje final feliz :)

    (sobre todo porque no vino ese niño, sino imagínate!)

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  14. jajja q paja, q buena historia escolar, q suerte la tuya. Me haz hecho recordar muchas cosas pero las que contaste nunca me pasaron en el cole u.u

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  15. Uhhhhhhh ya pues dinos si hubo o no un "eduardito" =D muy buenooo!! y yo también quiero mis preservativos marca sultannnnnnnnn jajaja las mujeres tambien podemos llevarlos en la cartera!

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  16. Uhhhhhhh ya pues dinos si hubo o no un "eduardito" =D muy buenooo!! y yo también quiero mis preservativos marca sultannnnnnnnn jajaja las mujeres tambien podemos llevarlos en la cartera!

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  17. Kamilo4:06 PM

    Barbaro!!! Tu historia me traslado a mis días pre-universitarios. Tus 3 minutos de gloria "así deberia llamarse el texto", fueron los casi 3 minutos de gloria que casi hacen que me expulsaran del cole.
    Saludos!

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    1. el título que propones es genial... bueno lleva el nombre de "a la tercera va la vencida" porque como verás es una especie de "saga" pues hay dos posts anteriores que cuentan la parte inicial de esta historia "la primera vez" y "segundo intento". Un abrazo.

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