Tuesday, October 04, 2011

Cita a Ciegas



Si alguna vez lo dije, hoy lo repito, soy mejor escribiendo que hablando. Y si piensan que escribo pésimo imagínense como seré hablando en vivo y en directo.

El problema nació en un anterior blog que tenía en otra plataforma, no muy parecido a éste, en el cual solía a hablar sobre algunos temas relacionados a las relaciones de pareja (entiéndase relaciones sociales), de hombre mujer, a las dificultades para entendernos. Todo esto basado en mi amplia experiencia con el sexo opuesto. Y que esto no se entienda que he sido un “don juan” un “Pedro el escamoso”, un “Pirulino” o un “Avelino”, donde me he ligado a cuanta chica se haya cruzado por mi camino. Muy por el contrario, en base a mi experiencia de ir dándome de narizazos contra la pared, de ir estrellándome contra la cruda realidad de ser poco versado en las relaciones humanas, y basado en el dicho “Se aprende más de los errores” decidí soltar algunos consejitos donde detallaba las cosas que debe hacer uno para flirtear, para galantear, para cortejar, que temas de conversación tocar en las primeras citas y otros temas que se me iban ocurriendo en el camino.

Bajo esas perspectivas, había acumulado un pequeño grupo de fieles seguidores que semana a semana esperaban que este sujeto escribiera lo que su fructífera y a veces onanista imaginación plasmara en su blog.

Abigail era una de mis seguidoras que cada semana comentaba con un desenfado único. Siempre estaba dándome la contra o “peleándome” en cada uno de sus comentarios, que a decir verdad me iban dejando como un papanatas frente a mi poca legión de seguidores. Así que solía discutirle de la manera más amable sus comentarios punzantes y filudos pero en el fondo graciosos y con mucho de verdad.

Así nos pasamos semana a semana, discutiendo por cualquier razón o por tener opiniones contrarias. No siendo suficiente con eso, nuestros desencuentros se pasaron también a otros blogs de los cuales éramos seguidores en común y agarramos sus espacios como ring de box, ring de la WWE, como foro de opiniones, para lanzar nuestras más agudas respuestas. Más de una vez nos botaron de algún blog amigo… bueno en realidad me botaron a mi y censuraron mis comentarios porque ella por tener el privilegio de ser una dama, solían tratarla con mayor cariño.

No contento con eso, entraba como anónimo para lanzar nuevamente mis ataques, mis golpes bajos, hasta que me detectaban o la buena Abigail me tiraba dedo con el propietario del blog y nuevamente desaparecían mis comentarios.

Así que habiéndome quedado “picón” por un comentario de Abigail en el que prácticamente me había dejado desarmado y me hizo sentir como si me hubieran bajado el pantalón y me dejaran calato en medio de un colegio de niñas, decidí buscar incesantemente en el google el correo de aquella niña que había venido a retarme y dejarme mal parado. Después de una larga búsqueda encontré su correo y de inmediato le escribí para preguntarle un par de cosas, faltaba más!, esta chiquilla venir a cuestionarme mis teorías sobre las relaciones humanas.

Al día siguiente recibí su correo de respuesta y muy por el contrario a lo que era en el blog me respondió amablemente y hasta me bromeó. Yo también le respondí, le escribí bonito usando mi “rollo mareador”, mi verbo florido y me atreví a preguntarle un par de cosas más, ya fuera del blog sin ningún interés subalterno, sólo de curiosidad.

Luego vino su respuesta y nuevamente le escribí y comenzamos a contarnos cosas, ella de su familia y de las cosas que hacía y yo de mis teorías estúpidas y aburridas. Y nos peleábamos una vez más y nos amistábamos por correo y confieso que me gustaba leerla cada día y me hacía reír en cada línea con sus cosas disparatadas y el lenguaje tan ligero que usaba. Por supuesto que yo, no quedándome atrás le escribía y le cuestionaba algunas cosas que hacía y le contaba algunos chistes dignos de un niño de infancia. Abandoné por unas buenas semanas mi blog y mis pocos seguidores que tenía decidieron ir marchándose “de a puchos”.

Entre mail y mail quedamos en encontrarnos un día. Recuerdo que me escribió “que tal si nos vemos un día y me explicas tu quesque (sic) teoría sobre que a las mujeres le gustan los hombres malos”. Así que al leer esas líneas sentí miedo. Yo que tenía un blog sobre las relaciones sociales de hombre mujer y de las conversaciones interesantes que se debe desplegar en una primera cita, me empezaron a temblar las piernas como becerro recién nacido y tuve miedo de aceptar la invitación. Después de una larga meditación, me armé de valor y acepté. Quedamos en tomar un café con algún sándwich en el San Antonio. No tomo café, es solo un decir, pero ya ahí pediría mi jugo de papaya.

Sentí miedo porque primero Abigail no tenía idea de cómo era, sólo me imaginaría con los datos que en algún mail yo le habría enviado. Me había descrito, por supuesto como un galán y había callado o escondido mis defectillos visibles a cualquier ojo del ser humano. Me había descrito de la siguiente manera en un correo que le envié “soy delgado, tengo 30 años, pelo corto, uso lentes, mido 1.75, cariñoso, de buenos sentimientos, gusto de la vida sana y los deportes”, lo que callé es que “no soy bonito, es más tirando para el otro lado, tengo algunas marcas del acné, pelo trinchudo y tengo cara de nerd”. Por supuesto que con la primera descripción posiblemente se habría imaginado algún tipo delgado pero guapo, más rudo, más aún que le conté que solía tocar en algunos grupos de rock fuerte. Porque así es la magia de las letras y del que escribe, deja mucho a la imaginación de la persona que lee, para que ella en sus ideales de persona le ponga una cara al personaje. Bueno pero esta vez, esas cosas jugarían quizás en mi contra.

Quedamos a través de los correos de la siguiente manera: “voy a estar con terno color plomo porque salgo del trabajo y de ahí me voy de frente, camisa blanca, corbata amarilla y con una flor en la cabeza” (bueno lo de la flor era un broma solo lo del terno) y ella me dijo “voy a estar con un vestido hermoso color negro y un abrigo con coderas grises, medias color gris y zapatos cerrados color negro, mi cabello suelto, ah! Y no uso maquillaje”.

Todo el día me la pasé preguntando cómo diablos sería un vestido hermoso. Yo que tengo pésimos gustos no podría diferenciar entre un vestido hermoso y uno normal, el abrigo con coderas como sería, me preguntaba una y otra vez. Se habría hecho huecos por alguna caída y decidió parcharlos con algún forro de tapicería?. O sus coderas serían como los que usan para patinar o como las que se usan en las camisetas de arquero?. Como va los vestidos con medias color grises?. Como es zapatos cerrados? Es que existen los abiertos? Los abiertos no llevan pasadores? No es que todos llevamos los zapatos cerrados para que no se salgan los pies cuando caminamos?.

Casi todo el día me la pasé cavilando y practicando mi presentación “Abigail?, hola que tal, soy Eduardo” y extendía la mano. Luego me parecía muy nerd, o muy ñoño como dicen ahora los jovenzuelos y ensayaba otra vez con más efusividad “Abigail? Hoooolaaa que tal, que gusto conocerte, que guaaaapa” y le daba un besito en la mejilla. Luego me parecía muy mandado y buscaba otras alternativas “buenas tardes madame” y me inclinaba simulando darle un beso en la mano, tampoco me pareció, “eres Abigail? Como estás soy Eduardo, vamos pasa, siéntate” y simulaba acomodarle la silla, pero al final nada terminaba por convencerme.

Llegó el día esperado, llegué temprano al San Antonio, había hecho previamente la reserva. Le dejé dicho al mozo, después de su propina, que vendría una señorita a buscarme y que la guíe hasta mi mesa. Me pedí una manzanilla para calmar los nervios, a los pocos minutos, diría yo, exactamente a la hora que habíamos quedado aparece el mozo con una señorita guapísima, un poco chata eso si, de ojos preciosos, sin maquillaje con un vestido hermoso color negro, un abrigo con coderas y zapatos cerrados. “Hola” me dijo, sonrió y me extendió la mano. Limpié rápidamente mi mano que estaba sudorosa de tantos nervios y se la dí. Le dije “siéntate”. Me senté primero yo, se me olvidaron las reglas de un caballero, olvidé ayudarla a sacarse el abrigo, no le jalé la silla. Todas mis reglas que había escrito alguna vez en algún post “tips para ser un caballero” se fueron al tacho al quedar abobado.

Abigail tenía unos ojos preciosos color café penetrantes que cuando en algún momento trataba de olvidarme de mi interlocutora y hablar de lo más normal como quien se habla a un amigo, una mirada suya me hacía titubear, me trababa, se me confundían las ideas, me olvidaba de lo que estaba hablando y usaba las palabras incorrectas, hasta llegué al extremo de preguntarle “que bonitos ojos, son color popó?”. Creo que después de tomar el café, el jugo y el sándwich decidió retirarse de aburrida, de los largos silencios. Cuando quiso pararse, tratando de resarcir mi error me paré rápido para retirarle la silla pero moví la mesa, se cayó el vaso de jugo y una buena cantidad de papaya líquida fue a caer a su hermoso vestido negro y allí comprendí qué era hermoso (sin papaya) y que no (con papaya). Traté de disculparme y me paré para acompañarla, pero no me percaté de un tacho de papeles y metí el pié, jalé con fuerza y el zapato se me quedó adentro y allí entendí que era un zapato cerrado. Metí mi mano al tacho para buscar entre servilletas remojadas mi zapato. Lo encontré, para eso Abigail ya había caminado hasta la puerta, sólo vi su espalda, su abrigo y sus coderas y allí entendí que no eran como las que había imaginado. Y los únicos que quedaban eran todos los demás comensales que estaban mirándome ocultando sus sonrisas.

Al otro día cerré mi blog al demostrarme a mi mismo ser un embustero y que no tenía moral para escribir cosas como “Tips para ser un caballero”. Por esa razón me mudé al blogspot y también por esa razón ya no creo en las citas a ciegas.

21 comments:

  1. Hola mi estimado Eduardo. Muy graciosa tu historia.

    Quien no ha tenido una cita a ciegas? Siempre hay la incertidumbre si esa supuesta "química virtual" se trasladará a la vida real. El típico caso es cuando sales en parejas con otro pata y la enamorada trae a su amiga y tu no sabes cómo será la fémina en cuestión. Y si te quemas, o una de dos: o eres conchudazo y te quitas o caballero, te inmolas por tu amigo. Cuando tenía 21 años, me pasó algo así. Se supone que íbamos a ir al cine y el hijo de p... del amigo que tenía en ese momento, me dice "hermanito, es linda la amiga de mi flaca". Confiando en su buen gusto, fui y quedamos encontrarnos en un paradero a dos cuadras de su casa, porque su flaca vivía cerca de su casa. Pero tenía mi plan B, por si aca. Llegué y veo a mi pata con su flaca -que estaba buena- y veo a su amiga y era un hipopótamo. Era ovalada en todo sentido y se supone que de allí nos íbamos al cine. Ni demoré un segundo y apliqué mi plan B. Le dije a mi pata, "he tenido que venir porque mi viejita está mal y no puedo dejarla sola y no tenía como avisarte y no quería plantarte y quedar mal con tus amigas. Con las mismas, me tengo que regresar a casa porque mi viejita está sola y me he dicho que no me voy a demorar". Las caras de las féminas querían asesinarme, y mi pata me miró como diciéndome "Si, cojudo, a quien vas a engañar?". Y me di media vuelta y me fui. Era eso, o caminar con un volquete al lado. Allí quede curado, je je.

    Un gran abrazo.

    LUCHO

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  2. Jaja las famosas citas a ciegas, solo una vez pasé por eso y me tocó una 'fémina' con paquete incluido. Una ensartada total, después de eso(al igual que Lucho) ni más.

    Muy entretenida historia Edu.

    Pd. Gracias por el favor, hermano.
    Pd2. Me parece o estás adelantando a tus seguidores tu físico real, para la reunión de fin de año?

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  3. Lucho: No sabes como me río con tus comentarios...me río como un loco, pero vamos hombre! no puede ser tan malo una fémina ovalada. No era obligación que la enamores hubieras asistido y te hubieras sumado una amiga más. Un fuerte abrazo.

    Aldo: eres un tipo excepcional, nunca me cayeron muy bien los policiías pero tú eres una persona amarvillosa. Escribes muy bien, dibujas muy bien y te comportas muy bien.
    No tienes porque agradecer por el favor, al contrario ha sido un placer, una alegría tener al "encanto" en mi blog.
    "Mi físico real" jajaja, siempre he tratado de describirme como soy realmente, es más antes tenía mi foto ahí, sino pregúntale a Patito (como dice Bellarte).
    Y no sabía nada de una reunión de fin de año... mmm así que reuniéndose a mis espaldas jum! (como dice Paty). Cuéntame, quien organiza, donde va a ser, quien va ir, etc. etc.

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  4. Ojos color popó???? Jajajajajajaja, cada día te superas!!! Leía la parte del tacho de papeles y me preguntaba, no será Eduardo, hermano del chavo del 8? Eso de las citas a ciegas es un riesgo! Yo solo tuve una cita a ciegas en mi vida y me casé con él!

    Ay, me haces reír, yo pensé que, con tu suerte, llegaría la bruja del 71 vestida de negro, no me imaginé que sería un cuero, ay Dios mío, si no es una cosa, es otra!

    Por cierto, la imagen que colgaste para el post, es lo máximo, me reí ya con la imagen de entrada.

    Besitos!!!

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  5. Uhh yo he tenido algunas, no tan malas la verdad, pero no son mi fuerte.

    Y pues con mi ultima cita a ciegas, me quede, ya llevamos varios años juntos ^^

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  6. Hola de nuevo Eduardo. Cómo te explico? Que hubiera sido gordita pasaba piola, si hubiera sido al menos agraciada de cara. Pero no, era un elefante. Como te digo que no tenía cuello y se manejaba una papada comparable a la de Alan. Y a esa edad, 21 años, no estás en el plan filosófico de cultivar amistades. Y el riesgo era que alguno de mis patas me viera en la calle -íbamos a ir al cine El Pacífico, lugar recontra céntrico-, era grande y si eso sucedía, iba a ser objeto de una crueal batidera por los siguientes años.

    Ahora, mi pensamiento es otro, pero hace 27 años, era imposible pedirme madurez, je je.

    Un abrazo.

    LUCHO

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  7. Jajajajaja (ya se ha hecho costumbre empezar con un "jajajaja", yo no solía comenatar así, principalmente porque el "jajajaja" me parecía cursi, pero mira lo que has hecho jajaja xD)

    Ok, por enésima vez consecutiva me he vuelto a reír, en definitiva has sido todo un caso.

    Yo nunca he ido a una cita a ciegas, tengo 21 y creo que mi hermano tiene razón, estoy en nada xD

    Beso!

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  8. Mina: Estoy pensando seriamente que quizás tengo algún parentesco con el Chavo del 8. Mira tú te casaste con tu cita a ciegas... y si, Abigail es un cuero, espero que no me encuentre por este blog jajaja.

    Cafeinómana: Segunda persona que se queda con su cita a ciegas... voy a remasterizar mi pensamiento ese de "ya no creo en las citas a ciegas".

    Lucho: Me muero de risa con lo que comentas, pero bueno debió haber sido un caso extremo y se te entiende a esa edad uno anda pensando en otras cosas... bueno igual me maté de risa.

    Paty: casi siempre empiezo en mis comentarios con mi jajaja, ya me dijiste cursi :( Respecto a las citas a ciegas, pues hay casos y casos, acá tenemos dos bellas damas que terminaron casándose con su cita a ciegas y un caballero que salió corriendo. Es una ruleta rusa.

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  9. Aldo: Después de re-leer tu comentario he encontrado dos cosas que me hacen pensar digamos de modo diferente. Por favor aclárame como es eso que te tocó una "Fémina con paquete incluido" y peor aún esa parte que dices "ensartada total". Mi mente vuela y se imagina muchas cosas. Por favor por el bien de esta comunidad aclara eso.

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  10. XD...
    Porque será que las citas a ciegas son tan desastrosas la mayoría de veces? entre los nervios y la ansiedad pareciera que terminamos dándole muerte antes que nazca?
    Me hubiera gustado leer tu blog anterior..y ganarme con tu "verbo florido" ;).
    Un besote.
    PD: ...se suma una utilidad más al mundo de los blogs.

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  11. Es qué sí Edu...pucha pensé que iba a pasar desapercibido jaja.

    Bueno...tal y como leíste, me tocó un 'fallado'!!!

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  12. ahh, pero momento...no me tocó del verbo tocar, sino me tocó como una experiencia, Dios qué pasa :(

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  13. jajaja Aldo eres lo máximo no sabes como me río... tú tratando de explicar y nosotros riéndonos... es una broma, vamos hombre estamos jugando con tus palabras... Sorry pero no puedo evitar reirme

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  14. Mimy: Según veo de los comentarios no todas las citas son un desastre. Tenemos dos ejemplos que terminaron en matrimonio. Creo que a los hombres no les fue de la mejor manera.
    Mi verbo anterior ya no existe... y a mi también me hubiera gustado leer tu blog anterior jejeje.
    Un fuerte abrazo

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  15. Hola Eduardo. Es cierto, a esa edad, uno no está con pensamientos "maduros". Y encima si te dicen que la amiga "estaba en algo". Si se hubiera parecido a la chanchita Piggy, caballero nomás, me inmolaba, pero no, no te miento, era la versión humana de Jabba. En un momento pensé, "seguro en el cine me come vivo", ja ja.

    Y en cuanto a Aldito, uyuyuyy maestro, que pachó?? Ese término "sorpresa" despierta suspicacias. Pero que feo debe ser eso, que vayas todo ilusionado y al final, plancha quemada. Y ni darle la espalda, ja ja.

    Un fuerte abrazo a ambos.

    LUCHO

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  16. 3 contra 1?

    Querida y adorada Bellarte, podré perder batallas pero ya te quiero ver en la guerra.

    Edu, pucha hermano...eso es traición.

    Y Luchito, felizmente no pasó a mayores...pero desde ahí comencé a ser medio homofóbico, aunque lo superé hace 3 años cuando defendí a un colega que había salido del clóset. ((entiéndase 'defender' como haberme mechado con 3 abusivos que le estaban pegando))

    Bueno chicos, fue un gusto. Ya estamos leyéndonos.

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  17. La cita a ciegas no solo es para ser pareja sino para conocer gente o amigos y si te crees feo, no importa hay que enfrentar eso.

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  18. ajajaja, jo, pues te juro que a mi me has parecido de lo mas tierno. Me has hecho reir, hoy necesitaba un post asi, el strees tenia que salirme por algún lado, que mejor que através de las carcajadas.

    Mmmm lo confieso, una vez quedé con un chico en una cafeteria y no me atreví a pasar de la puerta. Fué terrible porque pasé un mes ocultandome tras el plantón que le dí, ajajaja, a parte del cargo de conciencia que me quedó.

    Y que pasó con ella luego?, habéis seguido posteando igual?. Creo que algo debió cambiar.

    Muchas gracias, por haberte paseado por mis humildes letras. Ah, no he censurado tu post, a mi me ha parecido muy correcto, no sé si tal vez te pillo de buenas, ajaja.

    Volveré...aunque suena a amenaza.

    Un saludo desde un faro en mitad del mar.

    Mar...(La vendedora de humo)

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  19. jajaja las citas a ciegas son todo un caso XD

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  20. lfernandez1:46 AM

    Pasar de la cita onlinea quedar en persona es complicado porque en Internet tienes más tiempo de pensar lo q escribes y eso, en persona es todo mucho más improvisado, y si eres tímido cuesta más

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