Tuesday, August 23, 2011

Que es el Beso?

Dicen que el primer beso nunca se olvida. Supongo que es el beso en los labios, el beso apasionado, el beso enamorado. No es cualquier besito de una amiguita en el cachete o en la frente, es ese beso de dos, voluntario, en los labios y que por lo general es muy inocente. Y hay besos y besos, al menos yo recuerdo el mío, tercer grado de primaria, beso apresurado, sin el preámbulo necesario como para coronarse como un beso de telenovela, estábamos hablando de tomates y de un momento a otro simplemente la agarré y la besé en los labios o mejor dicho junté mis labios a los suyos sin ninguna carga erótica y luego salí disparado, corriendo a esconderme entre el tumulto de los alumnos. De ahí no tuve cara de mirarla nuevamente, a pesar que ella, quiero pensar eso, correspondió a mi beso, se dejó, se rindió, no opuso resistencia.
Y digo que hay besos y besos porque son de distintas formas y ocurren en distintos momentos, como el de mi amigo Antonio, cuando teníamos 17 años, habíamos invitado a tres amigas, y como buenos caballeros habíamos literalmente reventado nuestras propinas pagándoles las entradas a la discoteca, las gaseosas, los halls, los chiclet’s y un par de cervezas para seis. Habíamos invertido nuestras propinas de todo un mes en esa invitación con el objetivo de obtener alguna caricia de nuestras amigas. Como pasaba el tiempo y no había el menor indicio de que aquello ocurriera yo literalmente había tirado la toalla. Pero mi amigo Antonio no se había resignado a tirar así por así su dinero que había ahorrado con tanto esfuerzo y privaciones. El tenía que obtener algo, pero el tiempo se le estaba terminando mientras caminábamos a casa de una de ellas. Cuando estábamos en la puerta, dando la despedida final, Antonio no tuvo mejor idea que agarrar a una y besarla intempestivamente, casi a la fuerza. Aún me queda la imagen grabada de Antonio besando efusivamente moviendo su rostro de un lado a otro con sus manos sosteniendo los brazos de mi amiga. Y ella, absorta, inmóvil, petrificada, tomada por sorpresa, con los ojos totalmente abiertos.
Cuando Antonio terminó su supuesto beso amoroso, ella exclamó: “Y éste que tiene?”.Aún me queda la imagen de la cara de Antonio, desencajada, y a mi sólo me dejó una lección, hay que hacer las cosas con paciencia y hay que saber en que momento actuar. Hay que darse cuenta si tienes opción o no, no hay más.
Y nuevamente repito que hay besos y besos. Ya mayorcito y con algunos años encima, me encontré después de tiempo con mi gran amigo Carlitos, lo llamábamos “Carlitros” por las cantidades considerables de ingesta de alcohol que se echaba cada fin de semana y mi gran amigo Oscar. A éste lo llamábamos “Roscar”, “Rosquitar”. Porque en el Perú a las personas le gusta cambiar, tergiversar, rotar, invertir, cortar los nombres, poner apodos, chapas, motes. Acá en el Perú tu nombre no es tu nombre, es solo el punto de partida para todos los posibles nombres cambiados que podrías tener durante el transcurso de tu vida, según el capricho de tus amigos. Así le habían cambiado el nombre a mis amigos, Juan Carlos era “Juan Cabros”, Amparo era “Tramparo”, José Orihuela era “José Orihueca”, Alberto era “Abierto”, Martín era “Mierdin” y otros más que no recuerdo ahora.
Pero bueno, el hecho es que en esa reunión nos encontrábamos Carlitos, Oscar, Karina, Katy, Mirella y yo. Carlitos toda la vida había sido un triunfador, había arrasado literalmente con cuanta mujer se había cruzado en su camino. Oscar por el contrario había sido de perfil más bajo, sin que esto signifique que no hubiera tenido sus encontrones gloriosos con el sexo opuesto.
Ese día, después de mucho tiempo nos habíamos reunido y habíamos empezado con un cebiche y su respectivas cervezas, como tiene que ser, porque el cebiche es con cerveza, así como el chifa es con la inca kola, como la pizza es con sangría y como la parrilla es con el vino. Empezamos con las cervezas y luego de habernos contado muchas cosas y matizado la tarde, decidimos ir a mi departamento. En esa época tenía el privilegio de vivir solo y eso tácitamente significaba para los amigos tener un lugar donde juerguear, tomar, hacer reuniones e incluso hasta me pagaban para que les deje el departamento y me desapareciera una buena cantidad de horas.

Así que, decidimos ir a mi departamento, ya sazonados con unas chelas encima, a seguirla porque el objetivo estaba trazado, no hay más ni más, es la ley de la vida, de las relaciones sociales, de la conservación de la especie. Y como un acto de compañerismo también nos habíamos repartido las féminas. Cada quien le había puesto la puntería a una de ellas. No había porque disputar o pelearnos por una cuando había tres, exacto, una para cada una. La amistad está por encima de todo.

Carlos desde un inicio ya estaba de ganador con Karina, Oscar se había pegado a Katy y yo había aceptado de buena gana o por azar del destino ponerle la puntería a Mirella. Pero el alcohol juega su papel importante porque en estado sano quizás no pienses igual. Bajo esas circunstancias uno cree que todo se puede.

Entonces, yo me dije, yo también tengo que ganar. Así que ya con unas previas miraditas y una abrazadita de vez en cuando a Mirellita estaba dando mis primeros pasos para consumar el hecho. El alcohol había hecho lo que tenía que hacer, el resto era mío. Le tomé la mano a Mirellita y ella sólo me sonrió y yo sintiéndome un idiota por el poco coraje de lanzarme de frente a la yugular y clavarle los dientes.
Mirellita se paró de la mesa y se dirigió al baño, por lo que me dije “aquí tiene que ser”, “yo mismo soy”, “si no es ahora nunca”, “vamos caraaaajo”. El baño estaba ligeramente escondido, en el ya clásico “al fondo a la derecha”, así que me paré despacio, Carlitos estaba en pleno agarre y Oscar que le faltaba poco para lograr su cometido, se jugaba de manos con Katy. Yo era el que había avanzado menos.
Así que ni corto ni perezoso calculando el tiempo que salga del baño me paré y como “haciéndome el loco quien revisaba el bar, abría la refrigeradora”, me fui moviendo lentamente y a la vez esperando. Cuando escuché abrirse la puerta del baño, caminé y casi la detuve en el pequeño pasillo.
Que haces le dije y puse la mano sobre la pared para impedirle el paso. Me sonrió. Así que respirando hondo y tomando valor me acerqué y le apliqué un “chape de aquellos”, un “beso profundo” y ella me siguió, al menos así lo sentí yo. Se dejó llevar y yo “bingo” decía en mis pensamientos.
Cuando terminé de besarla, Mirellita agachó la cabeza y empezó a llorar, despacito.
- Que pasa Mirellita le dije-
- Discúlpame- me dijo -lo que pasa es que…- y se quedó en silencio.
Y yo, sintiéndome apenado sin saber que decir. Y ya estando a punto de soltarle ese poemita de Federico Barreto “Un beso es el dulce idioma, con que hablan dos corazones, que mezclan sus impresiones, como las flores su aroma”
Mirellita volvió a hablar.
“No Eduardito no es por eso” y yo que la abrazo fuerte y ella nuevamente, dice:
“Me sentía mal y he vomitado tu baño, discúlpame”…

Acá les dejo con este poema cursi que es “camote” de todos los cómicos ambulantes, vendedores y charlatanes:

Con candoroso embeleso
y rebozando alegría,
me pides morena mía
que te diga…¿Qué es un beso?
Un beso es el eco suave
de un canto, que más que canto
es un himno sacrosanto
que imitar no puede el ave.
Un beso es el dulce idioma
con que hablan dos corazones,
que mezclan sus impresiones
como las flores su aroma.
Un beso es…no seas loca…¿Por qué me preguntas eso?
¡Junta tu boca a mi boca
y sabrás lo que es un beso!

9 comments:

  1. Hola Eduardo. Una vez más, me he divertido leyendo tu post. Realmente lo narras de tal forma que uno se transporta mentalmente al lugar de los hechos.

    Muy buen tema y es cierto, hay besos y besos. No es lo mismo el beso que le das a tu pareja que el que das en el acto final de una cacería, en donde estás como lobo al acecho esperando que la caperucita haga sus estúpidas preguntas, je je. Me has hecho recordar mis 20's, cuando no había fin de semana que no saliese con mis patas a ver que se conseguía por allí.

    En lo personal, hay dos besos que se disfrutan. El que se cae de maduro, porque todo el cuerpo ya está "aclimatado" a ese momento, y el otro es el "factor sorpresa", cuando la otra persona ni se lo espera, y no porque uno sea brusco como tu pata que en ese momento fue su auge y caida. Es cuando con la manos le giras el rostro hacia tus labios y descolocas a la otra persona, aunque el riesgo es que sea tu debut y despedida.

    En la tarde seguiré leyendo tus posts.

    Un abrazo.

    LUCHO

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  2. XD Que post tan divertido! Los recuerdos de amigos, amigas.. besos que fueron, no fueron o se quedaron en proyecto.
    Todas esas experiencias paltosas en su momento .. son las historias que recordamos en nuestros reencuentros...querámoslo o no :).
    El beso es la primera o última frontera, depende del ángulo que lo mires ;).
    Salu2

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  3. NOOOOO sabes como le agradazco a Lucho haberme traído tal vez sin saberlo a tu blog. ME HE REÍDO sin parar hace un ratazo creo leyendo tu post! LO MÁXIMO!!! jajajajaja

    Sigue con ese estilo tan tuyo por favor... no tienes idea lo mucho que puede hacer en el día de "cualquier" persona que te lee a diario :)

    Y ni qué decir de tu poema... qué tal florero! jajajaja

    Un besito y suerte! Que no hayan más besos vomitosos por favor! jajaja

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  4. Mi querida Marité, soy yo quien te agradece a tí, porque en tu blog descubrí este muy diverttido blog.

    Un abrazote.

    LUCHO

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  5. Marité, Lucho: Gracias por sus comments, me dan ánimo para seguir escribiendo y contando estas anécdotas que pasa uno cuando está en la etapa de aprendizaje y muy por el contrario comete cada idiotez... jajaja es parte de la vida y solo queda reirse de uno mismo.
    En mi vida me he metido en cada problema y cada enredo que a veces no me explico porque me han pasado, porque la verdad suelo ser muy tranquilo y hasta candelejón diría yo. Los invito a revisar los posts anteriores que relatan esas anécdotas medias tragicómicas.

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  6. Hola Eduardo. Acabo de dejar comentarios en casi todos tus posts anteriores. Salvo el primer post que era algo personal tuyo, en el resto he dejado mi comentario y he llegado hasta fines de julio de este año.

    Creeme que me he divertido como nunca. Sigue así compadre, no cambies, por favor.

    Un abrazo.

    LUCHO

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  7. Jajaja! un éxito total! pasar por aquí es para relajarse y reír sin parar.

    Saludos

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  8. En serio que sí, a simple vista (incluso tu modo de escribir-siento por juzgar a partir de esto pero así soy yo-) eres tímido, pero vaya vaya que has tenido bastantes anécdotas qué contar de tus épocas de cacería xD.

    Siempre se pasa un buen rato por aquí. Tal vez deberías pensar en escribir un libro o algo =).

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  9. Gracias Patty por los ánimos... escribir un libro es lo que siempre he querido hacer (jajajaja para completar eso de sembrar un árbol, escribir un libro, lo otro no me acuerdo). He colgado mi libro, tal vez algún día les pase el link.
    No tiene nada que ver con lo que escribo acá.
    Y sí creo que soy tímido, aunque hay personas con las que hago química y me vuelvo un loro. De verdad eso de la química existe.

    Aldo Rubén, gracias por la visita y por las palabras. Esta semana he estado super ocupado. La otra semana salgo de vacaciones así que espero visitarlos más y escribir más.

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