Sunday, August 21, 2011

Por Qué No Me Caso



Yo soy como Pablo Milanés cuando canta: “Yo no te pido que me firmes, diez papeles grises para amar” o soy partidario de aquella propuesta formulada por una política alemana de promulgar una legislación para que el matrimonio tenga una fecha de expiración.

No me veo parado frente a un altar vestido de pingüino, simulando una fe que no profeso. No me veo haciendo juramentos y promesas que tal vez algún día no pueda cumplir. No me veo caminando por el medio de una iglesia y que todo el mundo me esté mirando, cuchicheando y otros rajando, los que nunca faltan. No me veo saliendo de una iglesia y ver las caras de mis hermanas, tías y primas aventándome arroz, tan caro que está. De mis amigos no lo espero, porque estoy más que seguro que sólo se aparecerían a la fiesta diciéndome “ya pues Eduardito donde están las chelas”.

No me veo firmando unos cuantos papeles con un sujeto que me está filmando y otro más atrás diciéndome, “espera, espera” y mientras yo hago la finta que firmo con una sonrisa forzada, me estampa el flash en la cara para que quede el recuerdo de una sentencia voluntaria.

No me veo en esos estúpidos juegos de sacar la liga de la pierna de la novia y que la gente todavía grite “oeeee, suave” como si aún no conociese todos esos lugares de la anatomía de mi supuesta novia. Y no me veo más aún pararme al frente, dando la espalda a los solteros y que un animador de barrio me diga bajito “shhh a la tercera avientas la liga para ponerle más emoción”. De lo que si estoy seguro, es que si aventase la liga, todos mis amigos correrían, se alejarían, se abrirían como si lo que cayera fuera una bombarda que aquel que la toque será la próxima víctima de una muerte anunciada.

No me veo bailando el danubio azul o el ahora ya clásico “tiempo de vals” de chayanne, en versión 12 pulgadas, con todas las tías, hermanas, primas, amigas, acercándose una tras otra con una sonrisa burlona como diciéndome “te cagaste”.

No me veo gastando los ahorros de toda mi vida en una ceremonia, una boda que sólo dura 24 horas a lo mucho. No me veo dándole de comer y beber gratuitamente a familiares, amigos y paracaidistas que nunca falta, a cambio de recibir unos cuantos regalos comprados en “Mesa Redonda”. Un reloj de pared de 10 soles. Un juego de tazas chinas de 20 soles. Tres cuadros pacharacos, una plancha Imaco o una olla arrocera Miray.

Podrán acusarme de insurgente, de rebelde a las buenas costumbres. Pero déjenme sustentar aún más mi teoría, con el recuento de algunos matrimonios a los que he asistido:

Primer caso

En enero de 1996 se casó mi gran amigo Raúl, El Raulito, militar él. Después de un corto noviazgo con Adriana decidieron que lo mejor era casarse y continuar el camino juntos. Para esa fecha, haciendo un gran esfuerzo Raulito había logrado agenciarse de un dinero a costa de privaciones y dietas forzosas. En realidad era poco, pero al fin y al cabo tenía un gran valor por todo el sacrificio que había hecho con Adrianita para poder atender a los invitados.

Llegó su día “D”, su día clave. Se casó en una ceremonia sencilla y luego todos pasamos al salón de recepción. Empezó la fiesta con un equipo cuadrafónico (como ponen en las tarjetas de polladas) y el bar estaría surtido de la rica y refrescante rubia, pero oh! Sorpresa! El poco dinero que con mucho esfuerzo había logrado juntar el buen Raulito no alcanzó para abastecer esa sed de náufragos de toda la sarta de galifardos que tenía por amigos. Los que, todavía en un acto de “irrespetuosidad” no asistieron a la ceremonia, sino, como buenos peruanos, fueron de frente al salón de recepción. Que felicidad de Raulito ni que ocho cuartos, que venga las chelas gratis, la comida y las hembritas.

Pero el poco dinero no alcanzó para comprar un par de camionadas de cerveza que estimo sería lo suficiente para saciar la sed devoradora de la mancha, sino para una modesta cantidad de 30 cajitas.

El hecho es que se acabó la cerveza, se acabó la fiesta. Mejor vamos a otro lado y que empiece el raje.

Situación actual de Raul y Adriana a la fecha: Separados.

Segundo caso

En 1998 se casó mi amiga Liliana. Lindísima ella. Era una chinita finita de linda sonrisa. Graciosísima. Estaba estudiando para profesora en un instituto local. Solía estar siempre con nosotros, pero no sé en que momento y bajo que circunstancias conoció a un sujeto que la enamoró y para colmo de males la embarazó en el poco tiempo que estuvieron juntos. Y no es que defienda a mi amiguita o la unidad de grupo de aquella época, pero este sujeto era un vago. No estudiaba ni trabajaba. De vez en cuando le salía algún cachuelo poco significativo. Y para colmo de males, que Dios me perdone por lo que voy a decir, pero no encuentro otra frase mejor que describa a este sujeto, era un feo de mierda. No era feíto, era un feo de mierda con las letras bien puestas. Y que conste que no es que esté derramando bilis por haber tenido algún interés sentimental por Lilianita, sólo estoy tratando de ser lo más objetivo. No encuentro otro calificativo mejor que ese.

El hecho es que los padres de mi amiguita decidieron que debía casarse. Así ellos corrieron con todos los gastos (de donde pues! Si el otro ni trabajaba!) y se organizó la famosa ceremonia en noviembre de 1998.

Nunca vi una ceremonia tan radicalmente separada. La familia de la novia todas “fashion” para el lado derecho, dignos de una página de Sociales de El Comercio; y la familia del novio, todos feos para el lado izquierdo, dignos de alguna página de cine de terror.

Nadie se atrevía a cruzar esa línea divisora imaginaria trazada en el centro del salón de recepciones, para ir a sacar a bailar a alguien del lado opuesto.

Situación actual de Liliana: A punto de separarse, con 3 hijos.

Tercer caso

Cuando se casó Rosmery mi amiga entrañable de casi toda una vida me dio mucha alegría. Había tenido un noviazgo por más de 10 años. Habían pasado mil y un situaciones, desde pequeñas peleas, separaciones, postergaciones de boda por quedarse sin trabajo, etc. Etc. El hecho es que después de haber trabajado ella y su novio denodadamente habían alcanzado una estabilidad económica por encima del promedio nacional y por lo tanto habían juntado lo suficiente como para tener una boda digna. Yo estuve con ella en varios pasajes de los preparativos de su boda. Algunas veces cuando su novio no podía acompañarla, yo solía hacerlo. Ir al centro de Lima. Escoger las mejores tarjetas de invitaciones, recuerdos. Hacer contrato para la elaboración de la torta. Alquiler de la limousina, vestido de novia, etc.etc. Rosmery en esos meses previos a la boda bajó de peso tan rápido por todo el stress que si se hubiera metido en un gimnasio en ese tiempo.

El hecho es que llegó la boda. Ella y su novio gastaron una buena suma de dinero en la ceremonia. Había orquesta, sonido, vino, cerveza, whisky, champagne, comida para todos sin excepción.

La pobre Rosmery durante la ceremonia, el clásico paseíto antes de ir al salón de recepciones y durante los ritos que dura la boda se la pasó preocupándose que todo esté en orden, que a nadie le falte nada. Que todos coman y tomen. Es decir se la pasó preocupándose por todos y fue la que menos se divirtió.

Sus amigos y yo, no podíamos corresponder de mejor manera esa preocupación que comer y chupar como desgraciados, como alcohólicos no anónimos, como camión succionador de aniegos de sedapal. A costas del pulmón de Rosmery y su novio, dimos rienda suelta a nuestros voraces apetitos de comida y alcohol.

Situación actual: Su esposo perdió el trabajo. Se separaron. Un hijo.

Podría seguir relatando otros casos más, en donde después de un gran esfuerzo y querer atender a todos los invitados, reciben a cambio un raje tremendo, como las clásicas frases que he escuchado “Que vergüenza, no había cerveza y todos estábamos mirándonos las cara”, “Que roche, donde se ha visto eso, haciendo una chanchita para comprar el trago, si no tienen plata no deben invitar entonces”, “Viste el vestido de la novia, horrible, a cuanto lo habrá alquilado… seguro el más barato”, “La comida estaba fea, creo que hasta ya se estaba malogrando el pollo”, “Que ridícula la familia de la novia, se adueñaron de la cocina y sólo repartían la comida para ellos… y nosotros nada”, “Ese es su novio de fulanita… bien chancadito el pobre”, “tamare, sutanito debe estar bien desesperado para casarse con esa gorda”.

Y termino negándome rotundamente a casarme. A firmar un sentencia voluntaria. ME NIEGO!!!.

15 comments:

  1. Jajajaja este se quedará como el mejor post que he leído para cerrar la semana. Tantas cosas tan ciertas, y es que nosotros los peruanos somos tan fijones y rajones que hasta da miedo.

    Sin embargo, creo que te estás dejando llevar por lo material...por la fiesta de matrimonio y no por el sentimiento EN el matrimonio. Yo no sé por qué sigo defendiendo el acto de casarse si a mi me fue mal en mi matrimonio. El punto es que a pesar de mis años, aún creo en el amor verdadero aún creo que una pareja pueda estar más de 30 años juntos, con peleas y demás pero juntos después de todo.

    En fin, tu post me hice reír demasiado, es tan real jeje.

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  2. XD "Que no, que no, que no"...
    Gran parte de mi vida fui bastante radical en lo que pensaba..nada preestablecido para mí por Dios!.
    Por el camino he visto que por más que uno diga, "yo nunca..jamás", a veces somos los primeros en saltar.
    Así que desde ahora digo..."no lo creo..pero talvez...quizás...derrepente" ;)
    Un abrazo.

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  3. Hola Eduardo. Es la primera vez que comento en tu blog y francamente debo decirte que me encantó tu post y me he arrastrado de la risa en muchos pasajes del post. Has señalado muchas cosas ciertas, sobre todo, en las ceremonias y en las recepciones, donde nunca faltan los paracaidistas y rajones que no perdonan ni una y critican la paja en el ojo ajeno antes de fijarse en la vigaza que tienen en los dos ojos.

    Pero uno nunca debe decir "nunca jamás", porque por allí se te cruza alguien que te sacude todos los esquemas y te pone de vuelta y media. Además, siempre he pensado que para dar este paso, hay que estar 1,000 % seguro y no hacerlo porque "hay que hacerlo" o porque "se me está yendo el tren" o porque no quiero que me digan "soltero maduro, ...", o porque "me enamoré esta vez de verdad y no quiero que se me escape", etc, etc, etc. En mi cas particular, llevo más de 9 años de casado y me considero una persona FELIZMENTE casada y me casé por civil porque mi esposa era divorciada y se tomó la decisión oportuna y correcta.

    Te felicito por este blog. Tienes un estilo bien ocurrente para contar las cosas y me he divertido leyendo este post. Será motivo para revisar tus anteriores posts y relajarme harto. Y te invito también a visitar mi blog. Y desde ya te comento que este próximo31 recomendaré tu blog en el post que escriba el "Día del Blog".

    Un fuerte abrazo.

    LUCHO

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  4. Por Dios! jajajaja Es que no entiendo la suerte de tus amigos... De hecho pasa, y pasa seguido y como le dije a Aldo Rubén en uno de sus post's anteriores, soy la menos indicada para comentar sobre este tema, pues me caso en menos de dos meses... Y bueeeno, nos ha costado un montón, peleas, dinero, tiradas de puerta, tiradas de anillo, gritos, problemas con proveedores, y yo sigo gorda... jajaja pero en verdad ahora digo, es un día especial para LOS DOS. Si algo sale mal bueno pues, y si sale bien IGUAL VAN A RAJAR! Pero YO quiero pasarla bien...

    Nunca te cierres antes posibilidades, mientras más te niegues más te van a cochinear tus amigos dedpués. Algo así como, no que no??? jajaja

    Un beos y que tengas uan excelente semana!

    Me encanta que tus ánimos ya estén casi viento en popa, aunque sea con sarcasmo, pero bien.

    :)

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  5. Aldo, Mimy, Lucho, Marité: En realidad el post es un extremo, como me dicen, sólo hablo de cosas materiales y también sé y conozco casos de personas casadas que viven felices toda su vida. En realidad yo no estoy casado pero vivo con una mujer y tengo dos hijos. Y es una decisión de estar con ella porque en realidad la amo y no porque me ate algún papel. Me gusta ir a las bodas de mis amigos y me divierten un montón. No tengo nada en contra de los matrimonios, sólo que mi decisión fue otra.
    Lucho: gracias por la recomendación, paso por tu blog para echarle un ojo en la tardecita... y ya sabes "no soy soltero maduro..." jajajaja
    Marité: Muchas felicitaciones y bendiciones para ti y tu nueva vida. Siempre hay que luchar porque el matrimonio sea para toda la vida.

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  6. Hola Eduardo. Muy cierto lo que dices, el papel no garantiza nada. Lo importante es cómo te sientas y que tu felicidad y la de tu pareja dependa solo de ustedes. Y para nada te considero "soltero maduro", ja ja ja. Yo no hablo mucho porque me casé a los 39 años, je je.

    Un abrazo y sigue relajandonos con tus posts.

    LUCHO

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  7. Al final eso de las fiestas es para que los demás la pasen bien. Con esa plata prefiero irme a una buena luna de miel y hacerme pedazos.. jajaaa

    Saludos!

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  8. Uno de los mejores post’s que he leído de ti! En verdad yo tampoco pienso casarme (aunque nunca hay que decir ‘nunca’, como dicen) pero en fin, todo es relativo.

    Pdta: Sobre la parte que escribes en tu perfil, tienes tu novela colgada en alguna página? Acaso podrías darnos la dirección? De repente hago la primera descarga! xD.

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  9. oscar2:08 PM

    jajaja esta buena esa, pero ya no seas tan sinverguenza jajaja

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  10. Anonymous4:55 AM

    jajajaj pero que risa, me puse a leer tus post que gracioso..... bueno lo del matrimonio, ceremonias pomposas para que? mejor es hacer la fiesta cuando se cumplen 10 años de casados jajajaj si llegas jajaja

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  11. Lucho: En efecto lo importante es que uno se sienta bien con la persona. No cabe en mi cabeza gastar un dineral en un matrimonio.

    Faby: te apoyo rontundamente, mejor un buen viaje y el recuerdo para siempre.

    Paty: El matrimonio es para ti.

    Oscar: cual Oscar eres?.. y cual sinverguenza amo a mi esposa (o mi mujer como quieras llamarla) y ese amor está por encima de cualquier papel firmado.

    Anonymous: Que bueno que te hayas reído, creo que opinión es muy sensata mejor hacer la fiesta cuando se cumpla 10 años de casados (o viviendo juntos) porque eso quiere decir que en realidad han podido sobrevivir a muuuuchas cosas.

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  12. Diré: AUCH!

    jajaja asu bueno debo decir que sí, yo siempre he querido casarme (como el 100% de mujeres, aunque en el siglo XXI han ido cambiando las ideas), tener dos hijos: un niño y una niña (más poco imaginativa no pude ser en esa situación xD)

    Pero ya hace unos meses he pensado en que el matrimonio es tooooda una jarana, al final la gran mayoría termina divorciándose, es decir: GASTO EN CEREMONIA Y EN DIVORCIO.

    Por ahora he sacado de mi mente la idea del "hasta que la muerte los separe" y los hijos.

    El último de mis tíos (al que más apegada soy) pensaba igual que tú, recuerdo haber rajado con él en alguna boda xD y bueno hace un par de años se casó jaja teniendo él 39 o 40 años me parece, bueno sí le va bien, tiene un hijito de año y medio que es mi adoración total, por ahora es el único bebé del que quiero saber y el único en el que pienso. Lo del matrimonio ahora para mí es una duda, si pasa bien y si no, pues no.

    Saludotes!

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  13. Daría: Yo tengo una mujer, no me he casado, tengo dos hijos con ella (una hija y un hijo). vivimos más de 13 años juntos, la amo mucho y creo que un papel no cambiaría nada. Siempre he pensado que el matrimonio es un gasto inútil y la gente se esmera en dar recepciones y fiestas que por más sencillas que sean siempre vas a gastar.
    Prefiero utilizar ese dinero para hacer otras cosas como viajar por ejemplo.
    Como bien dices, si pasa bien, sino, pues no... ya te tocará cuando menos pienses.

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  14. Creo que la mayoría de hombres piensa como tu. no conozco a ninungo que sienta ilusion con los preparativos, los detalles. si fuera por voluntad propia ninguno lo haria. pobre mi novio, el tampoco se imagina hacer todo lo que describes en menos de un mes que es nueatra boda! Creo que asumirlo es parte del inmenso amor que siente por mi. y si, yo tambien pienso que el raje no faltará aun cuando los invitados sean tus mas intimos, tus mas allegados. respeto a los que deciden no casarse. cada quien decide que hacer con su vida. pero es verdad... toda la previa es a veces horrorosa. ya quiero que sea ese dia!

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