Wednesday, June 22, 2011

UN DIA DE MALA SUERTE

No todos los días salen como uno quiere. Hay días en que uno se levanta con el pie izquierdo y todo se confabula para que salga mal. Olvidaste comprar el pan para el desayuno, se te malogra el carro, se le baja una llanta a la combi en la que vas, llegas tarde al trabajo y encima una paloma decide polarizarte con “fotogray” los anteojos con caca blanca.
Hoy me desperté no sé con qué pie. Dicen el izquierdo, aunque suena totalmente injusto relacionar lo malo con lo izquierdo. He tenido amigas zurdas excelentes, de las que no me puedo quejar para nada. Menos de su mano izquierda.
Me levanté con una aureola de mala suerte. Al salir de casa noté que uno de mis audífonos se había roto. Soy un melómano y no soporto viajar todo el trayecto de mi casa al trabajo sin escuchar algo de música. Como duermo con los audífonos puestos posiblemente los haya roto en algún movimiento involuntario. No puedo poner música al ambiente porque Janecita de un grito me hace apagarla o me saca de la habitación de inmediato.
Busqué entre mis cosas y encontré un “triz”, “bingo” grité, después de todo pensé tener algo de suerte. Puse una gota sobre la parte afectada y la presioné por unos segundos. Me puse los audífonos y salí disparado de casa. Llegué más temprano de lo normal al trabajo. Cuando quise sacarme los audífonos no querían salir de mi oreja y deduje que más de una gota de triz había ido a parar por allí. Y para colmo de males mis audífonos son esos de modelo “chupón” que literalmente entran hasta la mitad del oído. No me quedó otra que jalar con fuerza, pero el “jebecito” blanco que protege el audífono se quedó dentro del oído.Terminé en el tópico de la empresa con el doctor jalándome con unas pinzas el audífono de mi oído.
Al salir del tópico me dispuse a comer mi fruta picada que me prepara mi esposa Janecita, tan linda ella, como cada mañana. Era mango. No podía ser de otra manera. Es temporada de mango. Me comí un taper rebosante de “mango Edward” y “papaya”. Lo devoré casi de ni mediato. A los pocos minutos mis tripas empezaron a crujir como camión descompuesto.
Acá en la empresa han remodelado los baños y le han puesto lo último en tecnología. Los baños cuentan con un sensor de movimiento de modo tal que uno no necesita apretar ningún interruptor. Automáticamente se enciendan las luces y el extractor de aire. Así que como recién han inaugurado los baños, fue una hermosa oportunidad para que de igual manera lo inaugure yo con un “Nicolas Cage”, como dicen mis amigos, con un “viaje a Caquetá” o como escuché últimamente “reproduciendo cacatúas”. Me dirigí al recientemente inaugurado baño, entré y se activó la luz y el extractor de aire. Me acomodé en el inodoro y en lo mejor que estaba, se apagó la luz y el extractor. Me quedé en silencio, asustado. Esperé unos minutos y seguía todo a oscuras. Sentado en la taza empecé a levantar las manos y agitarlas para que el sensor de movimiento me detecte y se digne encender nuevamente la luz. Hizo el ademán de arrancar, pero apenas bajé los brazos se apagó otra vez. Intenté en vano agitar los brazos nuevamente. Busqué algo que llegue más alto y no se me ocurrió mejor idea que lanzar algún objeto hacia arriba. Ví el papel higiénico “Soy un genio” me dije y lo lancé con dirección al techo. De inmediato sentí el motor del extractor arrancar nuevamente y el fluorescente encenderse “jejeje” sonreí y me sentí orgullosazo de mi hazaña. Cada vez que se apaga la luz, lanzaba nuevamente el papel higiénico y otra vez arrancaban los equipos. Así le estuve atinando unas cinco veces hasta que en mi último intento, no pude capturar el papel, chocó en mi rodilla y se deslizó por debajo de la puerta hacia fuera, al mismo tiempo que el extractor de aire y las luces se apagaban.Así que abrí ligeramente la puerta y al no ver a nadie salí caminando despacio con los pantalones abajo atrás del papel higiénico. A mitad de camino se abre la puerta y aparece el señor de limpieza. Jejeje, sonreí y señalé el piso “el papel” le dije, lo recogí y de inmediato regresé rengueando con los pantalones a la rodilla.
By the way, me pregunto porque a los baños les dejan la parte de abajo abierta?, hay alguna razón para que esto suceda?. He tratado de esbozar algunas respuestas “es para que haya una mejor ventilación”, “es para que aquellos que entran vean que está ocupado”; aunque esto último no del todo es cierto. Recuerdo un día cuando estuve trabajando en un “service” para la Municipalidad de Ate, una urgencia urinaria me hizo buscar el baño que se encontraba en el último piso. Al llegar las puertas de los baños individuales estaban cerradas. Me agacho ligeramente y comienzo a buscar hasta que diviso uno libre, al menos no se veían los zapatos y el pantalón abajo como de los otros cubículos. Intento abrir y estaba cerrado. Lo fuerzo y nada. Como mi necesidad era urgente, me trepo de la parte superior y encuentro al Jefe de Personal sentado de cuclillas sobre la taza del inodoro, “ya pues déjame cagar tranquilo… que quieres que haga si los baños paran sucios” me dijo. Me bajé rápidamente y me fui al parque del frente a buscar algún árbol que me refugie.
Y es que no es justo, uno no se merece a ser maltratado durante una actividad tan importante en la vida como es evacuar los intestinos, muy por el contrario uno debe estar tranquilo relajado, sereno, cómodo, concentrado, porque sino, como dice mi amiga Marina, no se asoma la cabeza de la tortuga.

4 comments:

  1. Muy interesante tu relato, sobre todo en la parte del fotogray ^^

    Aprendí varias cositas, sobre todo cómo activar los sensores de los baños! =P

    Para responder tu pregunta sobre cómo colgar anuncios, voy a tratar de escribir una entrada.

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  2. Hola Eduardo. No sabes cuánto esfuerzo he tenido que hacer para que no suelte la risotada. Tu relato es arrastre de risa, de solo imaginarme, he tenido que irme al baño para desahogar mis carcajadas. Que salado.

    Es feo que en el ñoba te pase eso. Una vez algo me pasó en un baño de Metro. Tenía una ganas incontrolables de bajar de peso y solo quería sentarme. Veo un wtaer desocupado y sin mirar, me senté y sentí como si me estuviesen purificando. Cuando acabó el trance, volteo y veo que el rollo del PH estaba vacío. Y no me iba a ser suficiente el rollito de PH que tenía en el bolsillo para limpiar semejante monstruosidad. Caballero, tuve que sacrificar mi pañuelo.

    Un abrazo.

    LUCHO

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  3. No pude parar de reírme!!!! jajajajaajajajajaja una conversa de esas con tus patas una noche de fin de semana la hace! jajajajaja a quién no le pasan esas "cosas" que no a todos nos gustan jaja :D INteresante!

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  4. Hola Michi, si pues a veces comentando con amigos las cosas que pasan nos matamos de risas. Aunque créeme que no soy bueno hablando. Si te lo contara quizás te aburrirías. Creo que lo disfrutarías más leyéndolo jajajaja. Un abrazo

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